1a a Corintios 11 (Comentarios)

1 Corintios 11
Nueva Versión Internacional (NVI)

1 Imítenme a mí, como yo imito a Cristo. (Esto sí es la máxima expresión de un anticristo, un usurpador, un extraviador. Este es el punto más alto  y más frentero de la impostura, de la usurpación. Les dice que no miren  directamente a Cristo, sino que lo imiten a él, al insignificante Pablo, para que a través de Pablo, imiten a Cristo. Es tan audaz, que ni aun así sus extraviados seguidores piensan que esto es muy sospechoso,  que no debería haber alguien en el cristianismo que ocupe ese lugar que pretende el gran Saulo, que haga eclipsar las enseñanzas del Maestro Jesús. No necesito muchas demostraciones, para saber que este es el verdadero talante del falso profeta, el gran  falso profeta del que tanto se habla en el apocalipsis,  Saulo de Tarso, haciendo su ministerio secreto de anticristo, autorizado por Dios, para probar a todos los habitantes de la Tierra. ¿Y en que les pide que lo imiten? A continuación los llena de extravíos y mentiras, desviándolos que crean que es de interés celestial dedicarse al  ritualismo  y a la idolatría, pegados de formas supuestamente sagradas de tener y poner los cuerpos y las manos en posiciones específicas lo cual no obedece al Espíritu sino al cuerpo. Y los cristianos, de buen grado, le han creído todas esas tonterías por siglos.)

Decoro en el culto
2 Los elogio porque se acuerdan de mí en todo y retienen las enseñanzas, tal como se las transmití. (Pablo, en esta desafortunada frase, continúa la descarada usurpación del lugar de Cristo en sus ingenuos seguidores. El gran maestro de la falacia, el artista de la suplantación les enfatiza a sus extraviados seguidores de todos los lugares y de todos los tiempos que fue él quien les enseñó el evangelio, que fue él quien les transmitió las palabras de Dios, con lo cual  desecha a Jesús y no se dan  cuenta sus seguidores. Suavemente el engaño se toma las mentes de los seguidores de Jesús en  todos los tiempos, quedan  seducidos por su arte milenario, es el grandioso falso profeta del que tanto se ha hablado en el apocalipsis durante es tos dos mil largos años.)
3 Ahora bien, quiero que entiendan que Cristo es cabeza de todo hombre, mientras que el hombre es cabeza de la mujer y Dios es cabeza de Cristo. (Esta es otra desafortunada falacia, de muy difícil interpretación, con la que, durante siglos, se ha menospreciado a la mujer, en nombre de Jesús. Es totalmente falso que el hombre sea cabeza de la mujer. Es como si las mujeres no pensaran, como si no fuesen almas individuales humanas ante Dios, como si los hombres respondieran por la salvación de las mujeres. Jesús dice muy claro que la salvación es individual, es para todos los seres humanos, que todos pueden  llegar a los pies de Jesús, que nadie necesita quien lo lleve o lo controle o lo maneje. Pablo destruyó la dignidad de la mitad de la población mundial. Humilló y menospreció a las mujeres, y ellas no  se dan cuenta, que está obstruyendo su entrada libre y directa, al reino de los Cielos, a la mitad delos seres humanos, con estas desafortunadas falacias, que nadie se ha tomado el trabajo de refutar, por temor al absoluto poder del grandioso anticristo Pablo. No le tengo miedo a Pablo, él no es mi Dios, ni es mi redentor, ni sus elocuentes y sublimes palabras, llenas de verdades, con unas cuantas falacias estratégicamente infiltradas, son imprescindibles para llegar al Reino de Jesús.)
4 Todo hombre que ora o profetiza con la cabeza cubierta deshonra al que es su cabeza. 5 En cambio, toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta deshonra al que es su cabeza; es como si estuviera rasurada. 6 Si la mujer no se cubre la cabeza, que se corte también el cabello; pero si es vergonzoso para la mujer tener el pelo corto o la cabeza rasurada, que se la cubra. (Aquí insiste en los rituales, de estar de una u otra forma vestidos, cuando ante Dios nada de esto es importante, solo tener el alma dispuesta. Dios conoce nuestros corazones, no depende de lo exterior, ni Dios es adorado en un edificio, sino en  espíritu  y en  verdad. Por demás insiste en  humillar la dignidad de la mujer, como ser inferior. Estoy seguro que esto no es palabra de Dios. Todas estas baboserías no son el verbo de Dios.)  7 El hombre no debe cubrirse la cabeza, ya que él es imagen y gloria de Dios, mientras que la mujer es gloria del hombre. 8 De hecho, el hombre no procede de la mujer sino la mujer del hombre; 9 ni tampoco fue creado el hombre a causa de la mujer, sino la mujer a causa del hombre. 10 Por esta razón, y a causa de los ángeles, la mujer debe llevar sobre la cabeza señal de autoridad. (Aquí Saulo pone a la mujer como inferior. Pero muy inferior. Las mujeres deberían  estudiar más a fondo las palabras de las escrituras, para que se encarguen de corregir todas estas violaciones a su dignidad, todas estas agresiones a sus almas divinas. Entiendo que todos somos iguales ante Dios. Esto es totalmente injusto con la mujer. Duele en el alma, tanta infamia contra las mujeres, tanto menosprecio, tanta humillación, y todo esto en nombre de la sabiduría, en nombre de Jesús, en nombre del verbo de Dios. Además interpone a los ángeles como los causantes de la degradación de la mujer. Humilla a la mujer que debe llevar la cabeza tapada como sujeta a la autoridad del hombre. Esto, en este siglo, y todavía se dejan manipular las mentes, los adoradores de las enseñanzas de Saulo. Pocas veces lee uno tantas insensateces juntas, usando el nombre de Dios para imponerlas.) 11 Sin embargo, en el Señor, ni la mujer existe aparte del hombre ni el hombre aparte de la mujer. 12 Porque así como la mujer procede del hombre, también el hombre nace de la mujer; pero todo proviene de Dios. (Aquí hay un lazo de cazador para los seguidores de Saulo, porque esta frase sirve para que crean que no son almas individuales sino parejas ante Dios, son demasiadas frases disparatadas en todos los sentidos.) 13 Juzguen ustedes mismos: ¿Es apropiado que la mujer ore a Dios sin cubrirse la cabeza? 14 ¿No les enseña el mismo orden natural de las cosas que es una vergüenza para el hombre dejarse crecer el cabello, 15 mientras que es una gloria para la mujer llevar cabello largo? (Pablo dice que los hombres nazarenos, los que se dejaban  crecer el cabello debido a dedicar su vida a Dios, cumpliendo la ley de Moisés, son una deshonra para la humanidad, cuando por el contrario, los nazarenos son la honra de toda la humanidad. Todos sabemos que Jesús se dejó el cabello largo, debido a la ley de Moisés. Es algo bastante absurdo  entonces hallar semejantes despropósitos, en estas supuestas palabras de Dios mismo. El grandioso anticristo descalifica al varón natural, al profeta, al más cercano a Dios, lo descalifica como opuesto a un supuesto orden natural, que el artista del engaño invoca, quien sabe de dónde. Es más, un tema tan pequeño, tan de la vida cotidiana, como el largo de la cabellera, lo eleva al nivel de las palabras de Dios. Estoy seguro que Dios no descalificaría a un hombre o a una mujer por tener algo de su cuerpo de una u otra forma, largo o corto. Más se nota este absurdo el día de hoy en pleno siglo 21. Cualquiera ve en  esto una soberana tontería. Aquí  hay una desviación hacia tener el cuerpo de una forma específica para ser salvo. Esto termina en idolatría, en ritual, en culto fariseo, como Pablo siempre ha sido. El paso de los siglos, la mezcla de todas las culturas, hace que no sea aplicable semejante falacia, tanto en el cabello largo de los hombres, o en el cabello corto de las mujeres.) Es que a ella se le ha dado su cabellera como velo. (Es toda una tontería esto de que la mujer le fue dada la cabellera como velo. Es tan palabra humana que hoy en día está totalmente fuera de aplicación esta supuesta palabra de un Dios muy poco sabio. ¿Cómo se dejan  imponer todas estas bobadas como palabras de Dios?) 16 Si alguien insiste en discutir este asunto, tenga en cuenta que nosotros no tenemos otra costumbre, ni tampoco las iglesias de Dios. (En estas frases humanas hay varias mentiras que Pablo ha puesto como verdades absolutas universales. Y para que sus extraviados seguidores no piensen, entonces el grandioso artista de la falacia, en esta última frase, universaliza como norma de la iglesia de Jesús, de Dios, estas enseñanzas suyas, tontas como las que más. Todo el que piense diferente, se atiene a ser descalificado, a que le caigan encima y lo aplasten, las todas poderosas palabras, del grandioso anticristo Saulo.)

La Cena del Señor
17 Al darles las siguientes instrucciones, no puedo elogiarlos, ya que sus reuniones traen más perjuicio que beneficio. (Se presenta como juez de ellos, no como su cuidador, no les ayuda, los juzga, los acusa. No es quien les enseña, es quien los castiga. Se presenta como su autoridad, les habla de instrucciones. Es el que supuestamente imparte la palabra de Dios. Estas actitudes no las tendría un verdadero “siervo” de Jesús.) 18 En primer lugar, oigo decir que cuando se reúnen como iglesia hay divisiones entre ustedes, y hasta cierto punto lo creo. 19 Sin duda, tiene que haber grupos sectarios entre ustedes, para que se demuestre quiénes cuentan con la aprobación de Dios. (Se da por descontado que Pablo es el que dice quién es aprobado por Dios. No Dios, sino Pablo, es el que decide por Dios. Pablo impone su  autoridad y atemoriza de paso a los que él no apruebe, es intimidatorio. Si uno no le cree y lo dice, está bajo el fuego de sus dardos espirituales. ¿No lo ven?) 20 De hecho, cuando se reúnen, ya no es para comer la Cena del Señor, 21 porque cada uno se adelanta a comer su propia cena, de manera que unos se quedan con hambre mientras otros se emborrachan. 22 ¿Acaso no tienen casas donde comer y beber? ¿O es que menosprecian a la iglesia de Dios y quieren avergonzar a los que no tienen nada? ¿Qué les diré? ¿Voy a elogiarlos por esto? ¡Claro que no!

23 Yo recibí del Señor lo mismo que les transmití a ustedes: Que el Señor Jesús, la noche en que fue traicionado, tomó pan, 24 y después de dar gracias, lo partió y dijo: «Este pan es mi cuerpo, que por ustedes entrego; hagan esto en memoria de mí.» 25 De la misma manera, después de cenar, tomó la copa y dijo: «Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; hagan esto, cada vez que beban de ella, en memoria de mí.» 26 Porque cada vez que comen este pan y beben de esta copa, proclaman la muerte del Señor hasta que él venga. (Está diciendo que no recibió esto de los apóstoles, que no es de línea apostólica, que en su caso los apóstoles nada son, sino que él habló con Jesús directamente, que en el rayo, Jesús le transmitió infinidad de enseñanzas, o que luego él debió hablar de nuevo con Jesús, en otra supuesta venida de Jesús a hablar con su “alto representante”.) 27 Por lo tanto, cualquiera que coma el pan o beba de la copa del Señor de manera indigna, será culpable de pecar contra el cuerpo y la sangre del Señor. 28 Así que cada uno debe examinarse a sí mismo antes de comer el pan y beber de la copa. 29 Porque el que come y bebe sin discernir el cuerpo, come y bebe su propia condena. 30 Por eso hay entre ustedes muchos débiles y enfermos, e incluso varios han muerto. (Al decir “por lo tanto” sabemos que esta desafortunada conclusión es de Pablo y en ella extravía a sus desprevenidos seguidores. Todos somos indignos, no hay ni uno digno. Nadie puede tomar la copa del Señor como dice Pablo. Si ya fuera digno, entonces no necesitaría del Señor. Miren bien  cuantas trampas están  sembradas en las famosísimas cartas del grandioso anticristo. Y fuera de eso los atemoriza, porque les dice que los enfermos y los que han muerto,  era porque indignos habían tomado la cena del Señor. Más bien sería al  revés, si uno está enfermo, si uno está débil espiritual, es cuando necesita tomar la Santa Cena. Es cuando necesita recibir a Jesús. Si siguen los consejos de este artista del engaño, entonces las reuniones de Santa Cena serían de engreídos, que se creen  perfectos, se creen los buenos, se creen los aprobados, un grupo de hipócritas ocultando sus males. Unos fariseos como su maestro, el grandioso Saulo.) 31 Si nos examináramos a nosotros mismos, no se nos juzgaría; 32 pero si nos juzga el Señor, nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo. 33 Así que, hermanos míos, cuando se reúnan para comer, espérense unos a otros. 34 Si alguno tiene hambre, que coma en su casa, para que las reuniones de ustedes no resulten dignas de condenación. Los demás asuntos los arreglaré cuando los visite. (Da por hecho que controla el porvenir, da por hecho que sabe que el día de mañana no le va a pasar nada malo, es imprudente y jactancioso de sí mismo, según Santiago: En vez de esto, debió decir: si el  señor quiere y vivimos, cuando los visite arreglaré estos asuntos. Si esto lo tomo como palabras de hombre, no hay problema que se equivoque, todos nos equivocamos. Pero la palabra de Dios no puede equivocarse. Por tanto no es palabra de Dios. Hay problema es si lo tomo como palabras de Dios.)

1a a Corintios 10 (Comentarios)

1 Corintios 10
Nueva Versión Internacional (NVI)

Advertencias basadas en la historia de Israel
1 No quiero que desconozcan, hermanos, que nuestros antepasados estuvieron todos bajo la nube y que todos atravesaron el mar. 2 Todos ellos fueron bautizados en la nube y en el mar para unirse a Moisés. 3 Todos también comieron el mismo alimento espiritual 4 y tomaron la misma bebida espiritual, pues bebían de la roca espiritual que los acompañaba, y la roca era Cristo. 5 Sin embargo, la mayoría de ellos no agradaron a Dios, y sus cuerpos quedaron tendidos en el desierto. (Sin que sus extraviados seguidores sepan, está diciendo lo que va a suceder con el más grande grupo de supuestos seguidores de Jesús, que terminó siendo solamente la religión del anticristo. La mayoría no agradaron a Dios, se extraviaron en pos de enseñanzas humanas, sus almas quedaron tendidas en el desierto espiritual y no se daban cuenta.)
6 Todo eso sucedió para servirnos de ejemplo, a fin de que no nos apasionemos por lo malo, como lo hicieron ellos. 7 No sean idólatras, como lo fueron algunos de ellos, según está escrito: «Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se entregó al desenfreno.»  8 No cometamos inmoralidad sexual, como algunos lo hicieron, por lo que en un sólo día perecieron veintitrés mil. 9 Tampoco pongamos a prueba al Señor, como lo hicieron algunos y murieron víctimas de las serpientes. 10 Ni murmuren contra Dios, como lo hicieron algunos y sucumbieron a manos del ángel destructor. 11 Todo eso les sucedió para servir de ejemplo, y quedó escrito para advertencia nuestra, pues a nosotros nos ha llegado el fin de los tiempos. 12 Por lo tanto, si alguien piensa que está firme, tenga cuidado de no caer. 13 Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. (El mismo hecho, de ser puestos a prueba por el magistral artista del engaño, el gran anticristo Pablo y sus falacias, es algo normal  para la creación de un ser humano, como hijo de Dios. Todo cristiano tiene que saber reconocer cuales enseñanzas son de su Dios, y cuales son palabras de hombres, revestidas de la apariencia de palabras de Dios. Satanás descendía desde el Cielo como un rayo, según Jesús. Ese Satanás no ascendía del infierno a atormentar a los humanos, descendía del Cielo mismo. Por lo tanto, descendía del Cielo, con el poder y la autorización de Dios, obviamente para poner a prueba primero a Pablo, que creyó que ese rayo sí era Jesús, que ya había venido por segunda vez y en  espíritu a hablar con él, con Saulo. Con ese Saulo que ya era un anticristo importante, alguien que odiaba a los apóstoles, que respiraba deseos de asesinarlos, que estaba de líder de los asesinos de Esteban, alguien  que odiaba hasta la saciedad al  verdadero Espíritu Santo. Esto no lo ven  sus extraviados seguidores. Pablo ya era el anticristo con todos los pergaminos, antes de que satanás descendiera desde el Cielo, como un rayo y le dijera a Saulo que se llamaba Jesús. Era un merecido engaño de parte de su  jefe satanás a su más querido hijo, el fariseo Saulo. Que Jesús descendiera del cielo como un rayo, era algo imposible, puesto que Jesús y los ángeles -hechos 1 9:11-  dijeron que Jesús solo volverá, igual que se fue, en  carne, vendrá solo hasta el final  de los tiempos, vendrá solo cuando llegue el tiempo de juzgar, a toda la humanidad. Algunos dirán que descendió Jesús en  Espíritu, en  ese rayo, pero Jesús le dijo a Tomás, que Él vino en  carne, resucitó  en  carne, ascendió  en carne y volverá en carne. Si alguien de la trinidad, hubiese descendido a hablar con Saulo, necesariamente tendría que ser el Espíritu Santo, el cual no mentiría diciendo ser Jesús. Aquel Espíritu Santo, del cual Saulo profería miles de blasfemias, las cuales, según Jesús, no tienen, ni tendrán, perdón de Dios, aquel Espíritu Santo que Saulo tanto odiaba a muerte, desde lo más profundo de su alma. No fue que el diablo tomó un hombre bueno para el reino de Dios y lo engañó. Sucedió  igual que con Judas, el diablo tomó a uno de los suyos, a un hijo de perdición y lo infiltró entre los cristianos para ponerlos a prueba, autorizado por Dios. Que Satanás se haga pasar por Dios, autorizado por Dios, para probar a todos sus supuestos hijos, es lo más natural, y el mismo Pablo lo dice en  estas frases, aunque sus seguidores no se dan cuenta que también habla del gran seductor y sus ingenuos seguidores, los cuales no reconocen la voz del verdadero Pastor celestial.) Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir. (Perfecto ejemplo de todo lo que está sucediendo con las falaces enseñanzas del gran anticristo Pablo. Cuando  se descubra, al final  de los tiempos, la impostura, entonces también se sabrá que no era una prueba más allá de las capacidades humanas esta del ministerio  secreto  del anticristo, que ha extraviado  a todas las naciones con sus miles de millones de seres inteligentes, porque así estaba determinado  desde el principio, que la fe se prueba y la enseñanza de Jesús no admite compartir su gloria con las enseñanzas de hombres. A ninguno lo  engaño la mentira. Todos y cada uno de los engañados se extraviaron a sí mismos diciendo  que la mentira era la verdad, porque no  eran  de la verdad.)

Las fiestas idólatras y la Cena del Señor
14 Por tanto, mis queridos hermanos, huyan de la idolatría. 15 Me dirijo a personas sensatas; juzguen ustedes mismos lo que digo. (La frase de Pablo invitándolos a juzgar lo que él  dice es una falacia puesto que los impele a reconocer que lo que Pablo dice, lo dice de parte de Dios mismo, no como hombre. Así  pues parece una frase inocente, donde da libertad a los suyos, pero en verdad es una cadena puesto que si dijeras que no es así estarías desconociendo la autoridad total de Pablo, lo cual  sus seguidores en ningún momento pueden  hacer. Sin darse cuenta, sus seguidores se hacen idólatras, al reconocer como palabra de Dios, las enseñanzas humanas de Pablo, el gran artista del engaño.) 16 Esa copa de bendición por la cual damos gracias, ¿no significa que entramos en comunión con la sangre de Cristo? Ese pan que partimos, ¿No significa que entramos en comunión con el cuerpo de Cristo? 17 Hay un solo pan del cual todos participamos; por eso, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo. (Les dice que huyan  de la idolatría y justamente ahí los pone a idolatrar el pan y el vino.  También les hace pensar que no son seres individuales delante de Dios, les da a entender que hay una responsabilidad colectiva delante de Dios, la responsabilidad es del cuerpo, no de los individuos. Son dos falacias con las que consuma, aún más, el extravío de sus confundidos seguidores.) 18 Consideren al pueblo de Israel como tal: ¿No entran en comunión con el altar los que comen de lo sacrificado? 19 ¿Qué quiero decir con esta comparación? ¿Que el sacrificio que los gentiles ofrecen a los ídolos sea algo, o que el ídolo mismo sea algo? 20 No, sino que cuando ellos ofrecen sacrificios, lo hacen para los demonios, no para Dios, y no quiero que ustedes entren en comunión con los demonios. 21 No pueden beber de la copa del Señor y también de la copa de los demonios; no pueden participar de la mesa del Señor y también de la mesa de los demonios. 22 ¿O vamos a provocar a celos al Señor? ¿Somos acaso más fuertes que él? (Son tres idolatrías iguales. Lo ofrecido a los ídolos, las carnes ofrecidas a Dios, en  el antiguo testamento,  y la enseñanza según la cual adentro, en el pan y en el vino de la Santa Cena, está de verdad Jesús. En las tres idolatrías,  las personas son transformadas espiritualmente por lo que comen. Así de suavecito, va extraviando Pablo a sus seguidores, de las enseñanzas de Jesús, como aquella que no es lo que entra por la boca lo que hace impuro al hombre. Sino lo que sale de la boca eso sí hace impuro al hombre, según Jesús. Ninguna santificación viene por un ritual. Ningún ritual es tomado  en cuenta por Dios. Ni siquiera comer la santa cena santifica al hombre. La Santa cena se hace según Jesús, para recordarlo a Él. Porque las palabras de Jesús, son esa verdadera Santa Cena que debemos tomar y comer para vivir. La carne no aprovecha para nada, el espíritu  es el que da la vida, las palabras que Jesús nos habló, son Espíritu  y son vida. Leer el evangelio de Jesús, y aceptarlo como palabras de Dios, es comer a Jesús, ninguna otra cosa lo es. Todo esto, enseñado por Jesús, contradice estas falaces enseñanzas de Pablo. No es necesario estar puro para tomar la santa cena, puesto que nadie pudiera tomarla. Que estrategia magistral  del engaño la de Pablo, haciendo que rechacen la idolatría demoníaca, Pablo les hace elegir la idolatría del pan y el vino a sus seguidores, los cuales terminan  aceptando ser santos por lo que comen, por rituales, ya sean las carnes del antiguo testamento, ya sean el pan y el vino, en contra posición a las carnes ofrecidas a los ídolos.)

La libertad del creyente
23 «Todo está permitido», pero no todo es provechoso. «Todo está permitido», pero no todo es constructivo. 24 Que nadie busque sus propios intereses sino los del prójimo. 25 Coman de todo lo que se vende en la carnicería, sin preguntar nada por motivos de conciencia, 26 porque «del Señor es la tierra y todo cuanto hay en ella». 27 Si algún incrédulo los invita a comer, y ustedes aceptan la invitación, coman de todo lo que les sirvan sin preguntar nada por motivos de conciencia. 28 Ahora bien, si alguien les dice: «Esto ha sido ofrecido en sacrificio a los ídolos», entonces no lo coman, por consideración al que se lo mencionó, y por motivos de conciencia. 29 (Me refiero a la conciencia del otro, no a la de ustedes.) ¿Por qué se ha de juzgar mi libertad de acuerdo con la conciencia ajena? 30 Si con gratitud participo de la comida, ¿me van a condenar por comer algo por lo cual doy gracias a Dios? 31 En conclusión, ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios. 32 No hagan tropezar a nadie, ni a judíos, ni a gentiles ni a la iglesia de Dios. 33 Hagan como yo, que procuro agradar a todos en todo. No busco mis propios intereses sino los de los demás, para que sean salvos. (Estas enseñanzas sobre la libertad condicional  del creyente, nada dicen en concreto, puesto que acepta cómo válidas dos situaciones contrarias. Es confuso, es contradictorio, y lo único que queda en claro, es que incita a los suyos a obrar para ser vistos de los hombres, los incita a tratar de salvar a otros con su ejemplo, y de paso los acusa de condenar a otros con el mal ejemplo. Cuando “nadie” podrá culpar a otros de haberse condenado y nadie podrá salvar a otros. Nadie además de Jesús puede salvar a un ser humano. Cuando el gran  artista Pablo, dice que nadie busque sus intereses, sino los del prójimo, y más adelante cuando dice que no hagan tropezar a nadie, les pone la pesada responsabilidad de salvar o condenar a otras personas. Es un hilo muy  delgado el que teje esta madeja de falacias, es un artista consumado el que elabora el entramado para seducir a las naciones, con tantos hombres inteligentes entre ellas. Por lo demás el último verso es el broche de oro de todo fariseo hipócrita. Les está diciendo que él, un insignificante ser humano, salva a otros. No se dan cuenta sus extraviados seguidores. Les dice que hagan como él, se interpone entre Jesús y sus seguidores, los desvía hacia él y han pasado dos mil años y no se dan cuenta de la impostura. Les dice que él Pablo no hace lo que él  desea sino lo que los demás esperan que él haga. Los extravía aún más de Jesús. Es imposible que un verdadero cristiano, que sigue la voz de Jesús se deje extraviar por estas elaboradas redes de muchas falacias.)


1a a Corintios 9 (Comentarios)

1 Corintios 9
Nueva Versión Internacional (NVI)

Los derechos de un apóstol
1 ¿No soy libre? ¿No soy apóstol? (Con una pregunta trata de afirmar en las mentes de sus seguidores algo que es de vital importancia para su ministerio secreto de anticristo, debe lograr que sus extraviados seguidores le reconozcan voluntariamente el título de apóstol.  Así  se conforma la falacia, algo que a todas luces parece verdadero, pero no lo es) ¿No he visto a Jesús nuestro Señor? (Con una nueva falacia pregunta si él ha visto a Jesús, para que sus extraviados seguidores den por hecho que él, Pablo, si  se encontró con Jesús, aquí en la tierra, en una supuesta pero falaz segunda venida del Señor, que en  realidad no se dio, puesto que la segunda venida de Jesús es al final  de los tiempos, con gran poder, para juzgar a todos los seres humanos.  Ver hechos 1:11. Esta es una de las más poderosas falacias que dan  fundamento  al falso ministerio del  anticristo como supuesto apóstol de Jesús.  Pero  es que si el anticristo no  se presenta como apóstol, no tendría ni la más mínima autoridad para poder extraviar a las naciones, a pesar de su inmensa cantidad de hombres estudiosos, doctos, letrados, sagaces, astutos, todos engañados por el más grande de todos los siervos de Jesús. Ver Mateo  24:24) ¿No son ustedes el fruto de mi trabajo en el Señor? (Otra falacia poderosa, puesto que les hace creer a sus extraviados seguidores que ellos son de él, que las personas pueden  salvar, que las personas pueden llevar a otros a los pies de Jesús, cuando es solo el padre el que trae las gentes a los pies de Jesús, según enseñó el mismo  Jesús dos veces en  el evangelio  según Juan capítulo  6 versos 44 y 65.  Al decir esto  está robando de frente y descaradamente la gloria que es del unigénito hijo  de Dios, está usurpando su mesianismo, su divinidad, es el anticristo, el usurpador, el extraviador del género humano.) 2 Aunque otros no me reconozcan como apóstol, ¡para ustedes sí lo soy! Porque ustedes mismos son el sello de mi apostolado en el Señor. (Esta falacia es muy pero muy fuerte. Hace que sus extraviados discípulos sean los que le reconozcan cómo apóstol, cuando solo Jesús en persona hubiera podido  nombrarlo apóstol, si hubiese sido uno de sus seguidores, testigo presencial del ministerio  de Jesús, testigo  de su muerte y resurrección y testigo  de su  ascensión al  cielo, según pedro en hechos 1:21.  La autoridad de Pablo cómo apóstol reside en los que lo aceptan, es subjetiva, no  es objetiva como la de los doce llamados y nombrados por Jesús, o como Matías, nombrado por el  Espíritu Santo.) 3 Ésta es mi defensa contra los que me critican: (Incita a defenderse, contrario  a las enseñanzas de Jesús. Pero todo esto le sirve para llamar la atención sobre él, para que se fijen  en él. Todo lo contrario  a negarse a sí mismo, que fue lo que enseñó Jesús. Así extravía más a sus seguidores de las enseñanzas de Jesús) 4 ¿Acaso no tenemos derecho a comer y a beber? 5 ¿No tenemos derecho a viajar acompañados por una esposa creyente, como hacen los demás apóstoles y Cefas y los hermanos del Señor? (No son tan importantes los reclamos en  sí mismos, como el hecho  de estar incitando  a todos sus seguidores de todos estos siglos a ser inconformes, rencillosos, codiciosos de lo que tienen, los demás. Todo esto sucede suavemente sin que sus extraviados seguidores se den  cuenta que les están programando sus mentes para extraviarlos de las virtudes cristianas.) 6 ¿O es que sólo Bernabé y yo estamos obligados a ganarnos la vida con otros trabajos? (Con una pregunta establece una norma para que sus seguidores se extravíen de las enseñanzas del evangelio de Jesús.  Esta falacia está dirigida a traspasar las enseñanzas de Jesús, que no dijo que trabajaran para ganar dinero sino que se abandonaran  en manos de la providencia. En ningún momento Jesús dijo que se emplearan  en otros trabajos.) 7 ¿Qué soldado presta servicio militar pagándose sus propios gastos? ¿Qué agricultor planta un viñedo y no come de sus uvas? ¿Qué pastor cuida un rebaño y no toma de la leche que ordeña? (Sigue incitando a sus seguidores a que se empleen en otros oficios para “ganarse la vida”. No fue esto lo que enseñó Jesús, fue todo lo contrario: Jesús enseñó que si uno es siervo de Él, lo que tenga en la vida es su provisión, es lo que su pastor celestial le ha enviado. Según lo enseñó Jesús, que ve las situaciones desde el  Cielo a la Tierra, desde lo alto hacia lo bajo, del todo a las partes.  Pero Pablo, el elocuente, el magnánimo anticristo, desde la tierra ve las situaciones, no ha descendido del Cielo y enreda a sus seguidores con minucias, con estar pendientes de lo que se encargan los gentiles, como que comeremos, que beberemos o con que nos vestiremos. Con sus elaboradas y sutiles falacias, Pablo ha sembrado  y establecido para sus seguidores, la total  falta de fe en la providencia divina) 8 No piensen que digo esto solamente desde un punto de vista humano. (Se atreve a decir que sus palabras son desde el punto de vista divino, se atreve a usurpar la cátedra de Jesús, por eso  se constituyó  a si mismo el anticristo, el que usurpa, aquel  que trata de tomar el lugar del Mesías entre los hombres, y lo logra confundiendo a las naciones por miles de años.) ¿No lo dice también la ley? (Amolda la ley a lo que desea argumentar y dice que la ley es perfecta, cosa que Jesús vino a perfeccionar, justamente con enseñanzas como esta de abandonarse en manos de la providencia divina, que entre otras cosas, es la FÉ en sí misma, pues no hay fe sin aceptar la providencia divina, sin reparos, sin manipulaciones, como estas tan  elaboradas del gran anticristo Pablo.) 9 Porque en la ley de Moisés está escrito: «No le pongas bozal al buey mientras esté trillando.» ¿Acaso se preocupa Dios por los bueyes, 10 o lo dice más bien por nosotros? Por supuesto que lo dice por nosotros, porque cuando el labrador ara y el segador trilla, deben hacerlo con la esperanza de participar de la cosecha.  11 Si hemos sembrado semilla espiritual entre ustedes, ¿será mucho pedir que cosechemos de ustedes lo material? 12 Si otros tienen derecho a este sustento de parte de ustedes, ¿no lo tendremos aún más nosotros? (Aquí dice el gran artista Saulo, que es lícito, según la ley de Moisés, estar en la predicación del  reino de Dios esperando un interés material, esperando dinero  y riquezas. Ramplonamente desconoce la enseñanza de Jesús de dar gratis lo recibido gratis. Aquí se apoyan los mercaderes del templo de Jesús, los nuevos fariseos. Estos versos del 9 al 12 son un elaborado punto de difícil inteligencia, son una trampa, son un lazo  de cazador. Todos los que hacen  mercadería con el evangelio, los que venden la palabra, los que se enriquecen con ella, se apoyan doctrinalmente en  este versículo, de las cartas del elocuente, del sagaz, gran anticristo Pablo, del más astuto  de todos los astutos. Hace comparaciones con los doce apóstoles, los pone al mismo nivel  de avaricia y codicia. Y en su comparación vuelve y rebaja por debajo  de él  a los apóstoles de Jesús. Él  se cree y se dice superior, merece aún más todo lo que los otros han  recibido.  Esto es nada más y nada menos que el  establecimiento del espíritu  de Balaam  entre los extraviados seguidores del gran Pablo.) Sin embargo, no ejercimos este derecho, sino que lo soportamos todo con tal de no crear obstáculo al evangelio de Cristo. (Siembra cizaña, hablando del tema de exigir derechos, cuando nuestro Señor era todo lo contrario a esto, entonces por asuntos no esenciales, va creando otra esencia del  cristianismo. Esto es lo que se llama crear falacias.) 13 ¿No saben que los que sirven en el templo reciben su alimento del templo, y que los que atienden el altar participan de lo que se ofrece en el altar? 14 Así también el Señor ha ordenado que quienes predican el evangelio vivan de este ministerio. (Esto  es falso  desde el punto de vista del Señor. Y se toma la atribución de hablar de parte del Señor para incitar al pueblo  a vivir del evangelio, golpeando la doctrina de dar gratis lo que recibimos gratis.) 15 Pero no me he aprovechado de ninguno de estos derechos, ni escribo de esta manera porque quiera reclamarlos. (Al hablar de estos supuestos y falaces “derechos” incita a otros más débiles a exigirlos, les tiende un lazo a los avaros, a los traficantes de la fe, a los mercaderes del templo, para con estas palabras ellos puedan  justificar su arraigo a los bienes materiales, su  confianza en ellos y da continuidad al tráfico  de la doctrina gratuita) Prefiero morir a que alguien me prive de este motivo de orgullo. (Aquí vuelve y siembra dos falacias, la de la soberbia, el orgullo, cosas que el Señor se esforzó en dejar muy claro que es lo que tenemos que negar, que vencer, que son las fuerzas más destructoras del alma, la debilidad del ego. Pablo les dice que es orgulloso y que entonces serlo es válido en el cristianismo y que es prepotente, que no  desea nada de nadie que prefiere morir, enseña mal, con su propio ejemplo, a los hijos de Dios, los extravía. Extravía a los que, desde el principio del mundo, estaban  destinados a esta desgracia, de irse en pos de un simple hombre creyendo que sus enseñanzas son de Dios mismo.) 16 Sin embargo, cuando predico el evangelio, no tengo de qué enorgullecerme, ya que estoy bajo la obligación de hacerlo. ¡Ay de mí si no predico el evangelio! 17 En efecto, si lo hiciera por mi propia voluntad, tendría recompensa; pero si lo hago por obligación, no hago más que cumplir la tarea que se me ha encomendado. 18 ¿Cuál es, entonces, mi recompensa? Pues que al predicar el evangelio pueda presentarlo gratuitamente, sin hacer valer mi derecho. (Aquí, con retorcidos argumentos, los convence de lo contrario de lo que realmente está haciendo. Está cobrando por la predicación del evangelio, Está haciéndolos sentir culpables porque no le han dado bienes materiales, está manipulando sus ingenuas e insensatas mentes, y ellos ni se dan por enterados, aceptan de buena gana cuanta mentira él les diga de parte de Dios. Está llamando la atención sobre él, para que desvíen  su mirada de las enseñanzas de Jesús y les está diciendo que no lo hace.  Falacia sobre falacia. Está haciendo lo que Jesús profetizó: que si viniera un profeta a hablar de Dios en su propio nombre a ese, de buena gana, le creerían, porque en  verdad no son de sus ovejas, porque las ovejas de Jesús de nadie se dejan extraviar, venga como venga presentado) 19 Aunque soy libre respecto a todos, de todos me he hecho esclavo para ganar a tantos como sea posible. (El que de sí mismo da testimonio, busca su propia gloria y no es veraz, dijo Jesús. A este profeta, a Pablo, se refería Jesús al  hablar tantas advertencias sobre el grandísimo engaño que habría de venir sobre la Tierra, la gran tribulación de un ser humano usurpando con falacias el trono de las enseñanzas de Dios. Pablo, aquí, es crea una carga mental, les manipula las mentes, para que carguen con él, como si fuera su  salvador, les hace sentir que él se sacrificó por ellos, que son su carta de presentación en el Señor, porque él, Pablo; los ha llevado a la salvación y a punta de cantaleta y manipulación los ha hecho perseverar en la doctrina cristiana, les hace creer que los liberó, pero les ha tendido un lazo, una trampa que ellos no ven.) 20 Entre los judíos me volví judío, a fin de ganarlos a ellos. Entre los que viven bajo la ley me volví como los que están sometidos a ella (aunque yo mismo no vivo bajo la ley), a fin de ganar a éstos. (Vuelve y se mete en problemas, tratando de justificar el ser de doble ánimo, y enseñar a ser así a sus ingenuos seguidores. No se dan cuenta que este mismo argumento usó Pablo para criticar a Pedro, por demás no criticable, puesto que Pedro tenía carta blanca para atar o desatar cuando deseara, puesto que estaba revestido de la autoridad conferida por Jesús. Este falso profeta les enseña a sus seguidores a menospreciar a Pedro y los doce, para quitarles la suprema autoridad dada por Jesús a los doce. Pedro hacía esto mismo pero callado, sin alardear de ello, puesto que al tratar de hacerlo una ley se constituye en doblez de alma justificado. Otra cosa es proceder así porque no hay de otra que proceder así  y tratar de establecer el  ser hipócrita. Aumentando el  engaño al  criticar a los que con autoridad y en silencio hacen lo mismo) 21 Entre los que no tienen la ley me volví como los que están sin ley (aunque no estoy libre de la ley de Dios sino comprometido con la ley de Cristo), a fin de ganar a los que están sin ley. (Según esto, Pablo aplica la falacia de que el fin justifica los medios, en una doctrina tan  pulcra como la cristiana de Cristo. Sus seguidores no ven  la falacia) 22 Entre los débiles me hice débil, a fin de ganar a los débiles. Me hice todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles. 23 Todo esto lo hago por causa del evangelio, para participar de sus frutos. (Enreda las mentes de sus seguidores. Y terminan creyendo que todas esas personas se salvaron por el supremo esfuerzo  y sacrificio de Pablo, no de Jesús.) 24 ¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero sólo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan. 25 Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre. 26 Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire. 27 Más bien, golpeo mi cuerpo y lo domino, no sea que, después de haber predicado a otros, yo mismo quede descalificado. (Yo, yo, yo es lo mismo. Incita a sus seguidores con comandos de voz a afirmarse a sí mismos en  vez de negarse, en  vez de soportar, los incita a competir en una carrera que supuestamente se hace es contra uno mismo, no contra otros, pero  esta figura es desafortunada, porque valida la competencia con otros sin darse cuenta. Y esta competitividad, es en el tema de conseguir dinero, a costillas de la predicación del evangelio. La conclusión es obvia. La iglesia está repleta de mercaderes engañados por las falacias, ingenuos que creen  que Dios está agradado de sus obras.)

1a a Corintios 8 (Comentarios)

1 Corintios 8
Nueva Versión Internacional (NVI)

Lo sacrificado a los ídolos

1 En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, es cierto que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, mientras que el amor edifica. 2 El que cree que sabe algo, todavía no sabe cómo debiera saber. (Indicio de una mente enredada que transmite esta clase de pensamiento a todos sus seguidores.) 3 Pero el que ama a Dios es conocido por Dios.  4 De modo que, en cuanto a comer lo sacrificado a los ídolos, sabemos que un ídolo no es absolutamente nada, y que hay un solo Dios. 5 Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo o en la tierra (como hay muchos "dioses" y muchos "señores"), 6 para nosotros no hay más que un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él, y no hay más que un solo Señor, Jesucristo, por quien son todas las cosas, y por quien vivir.  7 Pero no todo el mundo posee este conocimiento. Algunas personas todavía están tan acostumbradas a los ídolos que cuando comen comida sacrificial que piensan de él como si hubiera sido sacrificada a un dios, y su conciencia, siendo débil, se contamina. 8 Si bien la vianda no nos acercará a Dios, no somos mejores por comer ni peores por no comer.
9 Tenga cuidado, sin embargo, que el ejercicio de sus derechos no se convierta en una piedra de tropiezo para los débiles. 10 Porque si alguien con una conciencia débil te ve, con todo su conocimiento, comer en el templo de un ídolo, ¿no va a ser esa persona estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? 11 Entonces ese hermano débil o hermana, por quien Cristo murió, es destruido por su conocimiento. 12 Al pecar contra ellos de esta manera y terminó su débil conciencia, pecan ustedes contra Cristo. 13 Por lo tanto, si lo que como hace mi hermano o hermana a caer en el pecado, no comeré carne jamás, para que no voy a provocar su caída.  (Esta es una total escuela de fariseísmo, aquellos que, según Jesús, hacen las cosas para ser vistos de los hombres. Con estas enseñanzas de difícil inteligencia, Pablo te hace vivir para el qué dirán, te hace actuar pensando en  qué dirán los demás.  Esto es un lazo muy sutil, puesto  que a todas luces parece que Pablo tuviera razón en  su  argumentación.  Pero  termina haciéndote responsable de la salvación o la condenación de otras personas. Termina haciendo idolatría de ti que puedes supuestamente salvar o  condenar personas por lo que vean  de ti.  Esto también es al final, una terrible acusación sobre todos los cristianos, una pesada carga de culpas por la condenación de los demás. Pero  si  es que nadie, el  día del  juicio, va a poder decir que se condenó porque otra persona hizo esto o  aquello.  Esto es una de las trampas más difíciles de desactivar del  cristianismo, que ha desembocado, por cuenta de ella, en  una gigantesca secta de fariseos hipócritas que hacen las cosas para ser vistos de los hombres).
(Además, con este argumento  se contradice totalmente Pablo, cuando  se toma el trabajo  de desprestigiar a Pedro, porque hace exactamente esto que él, Pablo, está recomendando hacer aquí.  Cuidarse de que los hermanos débiles en la fe no lo vean  comer de las carnes sacrificadas a los ídolos.) (Gal.2:11-14dice así: "Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar. Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de la circuncisión. Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos. Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad de la Buena Noticia, dije a Pedro delante de todos: Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar?") (Pablo pretende que es malo lo que hizo Pedro, y que no  es malo si él hace lo mismo. Sus seguidores nada dicen, no cuestionan. A todas luces Pablo no debió criticar a Pedro, porque Pedro, junto con los otros once, tenía la superior autoridad de Jesús para atar y desatar en la tierra, por tanto no  era cuestionable Pedro. Pero Pablo tenía que rebajar la autoridad de Pedro para él  tener autoridad dentro  de sus extraviados seguidores.) (No es ni será palabra de Dios algo tratado  de forma tan mundana, tan vana, tan pueril.  Las enseñanzas de Pablo son enseñanzas de hombre, inspirado por Dios a veces, no siempre inspiradas por Dios. Cosa que el mismo Pablo reconoce en  varios pasajes de sus epístolas, cuando dice que habla como hombre, que alguna de sus enseñanzas es de él, no de Dios, y a veces reconoce que desvaría y que dice cosas que Dios no diría, sino que lo hace para atraer a los cristianos hacia él.)