2A COR

2ª Epístola de Pablo a los corintios
Nueva Versión Internacional (NVI)


Capítulo 1

1 Pablo, apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios, (Falacia que el astuto Saulo repite, al principio de sus epístolas más reconocidas, por los historiadores, como auténticas de Saulo, es como la firma personal de ese grandioso, hábil y recursivo usurpador del trono y de la gloria de Jesús.)  Y Timoteo nuestro hermano, a la iglesia de Dios que está en Corinto y a todos los santos en toda la región de Acaya: 2 Que Dios nuestro padre y el Señor Jesucristo les concedan gracia y paz. (Esta es otra astucia con la que Saulo va tomando la autoridad sin tenerla en verdad, determinando quien, como Timoteo,  es de su confianza, y enviando gracias y bendiciones en  el nombre de Dios, que no es otro que Jesús. Se toma el nombre de Jesús para crear a su antojo una religión humana, para ir creando su  gran Babilonia espiritual.)

El Dios de toda consolación
3 Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, 4 quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren. 5 Pues así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así también por medio de él tenemos abundante consuelo. 6 Si sufrimos, es para que ustedes tengan consuelo y salvación; y si somos consolados, es para que ustedes tengan el consuelo que los ayude a soportar con paciencia los mismos sufrimientos que nosotros padecemos. 7 Firme es la esperanza que tenemos en cuanto a ustedes, porque sabemos que así como participan de nuestros sufrimientos, así también participan de nuestro consuelo. (El zorro Pablo con palabras astutas, les induce a creer que él es semejante a Cristo, al decirles a los corintios que él, un simple ser humano, participa abundantemente del mismo sufrimiento de Cristo. Roba hasta el sufrimiento de nuestro Señor Jesús, lo roba para atraer a su persona la atención de los ingenuos del mundo. Con este bien tejido juego de palabras, sin darse cuenta, los seguidores del grandioso usurpador, dan por hecho que Pablo les trae en su persona los sufrimientos de Cristo  y también  su consolación. ¿Cómo no se dan cuenta por Dios?)

8 Hermanos, no queremos que desconozcan las aflicciones que sufrimos en la provincia de Asia. Estábamos tan agobiados bajo tanta presión, que hasta perdimos la esperanza de salir con vida: 9 nos sentíamos como sentenciados a muerte. Pero eso sucedió para que no confiáramos en nosotros mismos sino en Dios, que resucita a los muertos. 10 Él nos libró y nos librará de tal peligro de muerte. En él tenemos puesta nuestra esperanza, y él seguirá librándonos. 11 Mientras tanto, ustedes nos ayudan orando por nosotros. Así muchos darán gracias a Dios por nosotros a causa del don que se nos ha concedido en respuesta a tantas oraciones. (Vuelve y les enreda las mentes a sus ingenuos seguidores, haciéndoles creer que el sacrificio de Pablo, es semejante al de Jesús. Sus sufrimientos que sí son reales, pero meramente humanos, y por los cuales ningún hombre debe dar gracias, ni por esos pequeños sufrimientos se recibe la redención, este zorro, este lobo romano espiritual, les hace creer que esos sufrimientos humanos son semejantes al sacrificio de Jesús. Los pone a orar por él, y a estar agradecidos con el Padre, por este grandioso personaje que supuestamente el Padre mismo les ha enviado para llevarlos a Dios. Un falaz segundo redentor. Además, sin darse cuenta, en este párrafo, sus seguidores aceptan que Dios debe librar de la muerte a Saulo. Contrario a esa falacia, el verdadero Mesías, el verdadero Cristo, Jesús, ante la inminencia de su muerte en la cruz, no deseaba sino que se hiciera la voluntad del Padre y aceptó morir por nuestros pecados. Saulo desvía sutilmente a los seguidores de Jesús, hacia el temor a la muerte, los desvía a creer que Dios Padre tiene el deber de librarlos de la muerte tanto a él como a sus amigos. Es la misma posición tan humana, tan carnal, como la de Pedro en Mateo 16: 22-23, cuando regañándolo Jesús fuertemente, le dice “alejate de mí satanás”, pues no piensas según Dios, sino según los hombres. Viene este astuto lobo romano, y vuelve a imponer esos mismos pensamientos, llamados satánicos, por Jesús en ese párrafo de las verdaderas escrituras sagradas, llamados los cuatro evangelios. No las falsas escrituras sagradas, como estas cartas humanas del gran Saulo, sobrevaloradas por sus  ingenuos seguidores.)

Pablo cambia de planes
12 Para nosotros, el motivo de satisfacción es el testimonio de nuestra conciencia: Nos hemos comportado en el mundo, y especialmente entre ustedes, con la santidad y sinceridad que vienen de Dios. Nuestra conducta no se ha ajustado a la sabiduría humana sino a la gracia de Dios. (Burdo y falso fariseo hipócrita, que es capaz de declararse santo y puro. Que es capaz de hacerles creer a sus muy ingenuos seguidores, que tanto él, como sus amigos, no han tenido fallas humanas, y que su santidad y su sinceridad, son al cien por ciento iguales a las de Jesús. Cualquiera sabe que esto es mentira, que es exageración. Cualquiera sabe que esto solo lo dice de sí mismo, alguien que desea engañar a otros. El mismo Jesús enseñó que el que de sí mismo da testimonio busca su propia gloria y no es veraz. Según este párrafo de Saulo, el humano, si su santidad es según Jesús, entonces su conciencia es perfecta, lo cual es mentira, y su conciencia pasaría a ser el modelo a seguir para los seres humanos. Nadie es como dice el astuto anticristo Saulo. Que narcisismo, que egolatría, la que han copiado los vanos y falaces discípulos de Saulo, que contaminación han  regado entre el cristianismo. Huele mal, huele a podredumbre. Con razón la iglesia de Babilonia, la Roma de Saulo, tiene tantos errores hoy en día, si desde el principio está podrida.) 13 No estamos escribiéndoles nada que no puedan leer ni entender. (Mentira que lo van a entender del todo, es imposible que entiendan  tantas contradicciones en estas cartas.) Espero que comprenderán del todo, 14 así como ya nos han comprendido en parte, que pueden sentirse orgullosos de nosotros como también nosotros nos sentiremos orgullosos de ustedes en el día del Señor Jesús. (Luego los extravía haciéndoles creer que el día del juicio, él, Saulo, va estar, presente para aplaudirlos y recomendar su salvación delante de Jesús. Les hace creer que el día del juicio que hará Jesús a todas las almas, él, el pequeño Saulo, va  a estar en un trono de autoridad, como un conjuez al lado de Jesús. Y que sus seguidores se van a ver con Saulo, lo cual no va a suceder el día del juicio. Les hace creer que de la recomendación de Saulo va a depender la salvación de muchos. Nadie estará al lado de Jesús el día del juicio para interceder por cada uno de los seres humanos. El juicio es de Jesús para todos los individuos. No habrá ese tal mentiroso Saulo, esperándolos, para recomendarlos delante de Jesús. La satisfacción de Saulo por las obras de sus seguidores nada vale para Dios el día del juicio final.)

15 Confiando en esto, quise visitarlos primero a ustedes para que recibieran una doble bendición; 16 es decir, visitarlos de paso a Macedonia, y verlos otra vez a mi regreso de allá. Así podrían ayudarme a seguir el viaje a Judea. (Tremendo tramador, el lobo Saulo, que les hace creer que el solo hecho de la visita de ese grandioso adalid, es de por sí ya una bendición. Que recibirlo a él, a ese pequeño e insignificante ser humano, es una bendición para sus vidas. Pequeños e insignificantes somos todos los seres humanos, con la excepción de nadie, al ser comparados con Dios, con Jesús. Estas frases de la suprema importancia de la persona del grandioso Saulo, se repiten en todos aquellos que las han leído por dos mil largos años. Los que las han recibido confiados en sus corazones, le han dado un lugar de honor en el trono de sus almas y no se han dado cuenta que fueron cazados con finos lazos de cazador.) 17 Al proponerme esto, ¿acaso lo hice a la ligera? ¿O es que hago mis planes según criterios meramente humanos, de manera que diga «sí, sí» y «no, no» al mismo tiempo? 18 Pero tan cierto como que Dios es fiel, el mensaje que les hemos dirigido no es «sí» y «no». (Aquí el astuto artífice del engaño, les atrapa en sus redes haciéndoles creer que sus obras y sus enseñanzas cumplen  planes y criterios divinos, así, ladrillo a ladrillo va levantando el trono, de la divinidad de sus palabras, ante el cual  se han postrado miles de millones de seres humanos durante largos dos mil años. Han sido idólatras al elevar a la categoría de Dios a un simple ser humano, adorando sus enseñanzas como divinas, en sus corazones. Engañados, atados a falacias, extraviados con errores, que tomaron por verdades de Dios. Es atrevido Saulo al  decir que su mensaje es tan fiel como lo es Dios. Blasfemia deberían ver. Anatema debería ser, pero ha cazado a sus ingenuos adoradores para el extravío.)  19 Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, a quien Silvano, Timoteo y yo predicamos entre ustedes, no fue «sí» y «no»; en él siempre ha sido «sí». 20 Todas las promesas que ha hecho Dios son «sí» en Cristo. Así que por medio de Cristo respondemos «amén» para la gloria de Dios. 21 Dios es el que nos mantiene firmes en Cristo, tanto a nosotros como a ustedes. (También este párrafo tiende a hacerles creer, a sus extraviados seguidores, que las enseñanzas de Saulo, todas, son ajustadas a la voluntad divina, sin la más mínima excepción. Les hace creer con estas falacias, que Saulo  y sus amigos, como cosa rara, sí están firmes en Cristo, cosa que nadie dice estarlo, si  es conocedor de las enseñanzas de Jesús. Además les da a creer que son representantes directos de Jesús. La araña teje su red, cual artista consumado, hilo por hilo pacientemente.) Él nos ungió, 22 nos selló como propiedad suya y puso su Espíritu en nuestro corazón, como garantía de sus promesas. (No le importa blasfemar y decirles a sus seguidores, que él, Saulo, y sus acompañantes, son ungidos de Jesús y sus seguidores le creen sin dudar. Les dice que él, Saulo, y sus acompañantes, tienen el sello del Espíritu Santo, que sus palabras están garantizadas por la mismísima trinidad. Todo un embaucador, un hábil tramador.)

23 ¡Por mi vida! Pongo a Dios por testigo de que es sólo por consideración a ustedes por lo que todavía no he ido a Corinto. (Los menosprecia en forma vedada, como si fuera gran cosa que él fuera a visitarlos, y ellos aún no lo merecen a él, tan grande, tan  santo, tan ungido. Los rebaja en estas frases, para subirse él sobre ellos. Como si se necesitara que ellos fueran mejores personas para dignarse él ir y visitarlos. Típico de un fariseo hipócrita. Jesús no vino a llamar a justos, sino a pecadores. Jesús no vino dónde los buenos, sino dónde los que eran pecadores. Y este tonto, les hace creer que no son aun suficientemente buenos para que él vaya donde ellos.  24 No es que intentemos imponerles la fe, sino que deseamos contribuir a la alegría de ustedes, pues por la fe se mantienen firmes. (Con todos estos juegos de palabras y doctrinas veladas de merecimientos, les va imponiendo su tipo fariseo de fe, la fe de los que merecen, aunque diga que su fe no es por obras sino que es por  gracia, los hace esforzarse para ser dignos de él, del insignificante Saulo. Los aleja de Jesús. Muy sagaz, muy zorro, muy lobo, muy romano en lo espiritual. Tiene la verdad secuestrada, cautiva en su gran Babilonia espiritual. Él  es el anticristo, él es la abominable desolación en el lugar que no debe.)



Capítulo 2

1 En efecto, decidí no hacerles otra visita que les causara tristeza. 2 Porque si yo los entristezco, ¿quién me brindará alegría sino aquel a quien yo haya entristecido? 3 Les escribí como lo hice para que, al llegar yo, los que debían alegrarme no me causaran tristeza. (La visita que, según Pablo es seguro que les causará tristeza, no es por el amor de igual a igual, entre siervos de Jesús, el amor a alguien por su misericordia, por su amabilidad, por sus valores cristianos, como la humildad. Es al contrario, por la vergüenza hacia alguien con tanta autoridad y tanta supuesta santidad, que los reprende porque está por encima de ellos. Bastante lejos del amor de Jesús. Y esta es la forma en que los pastores de las iglesias de Babilonia, la grande, la de Saulo, se han enseñoreado del rebaño, durante dos milenios. Ya basta de tanta ignorancia y errores sembrados en las mentes humanas.)  Estaba confiado de que todos ustedes harían suya mi alegría. 4 Les escribí con gran tristeza y angustia de corazón, y con muchas lágrimas, no para entristecerlos sino para darles a conocer la profundidad del amor que les tengo. (Para nada importa que Pablo nos ame, o no nos ame. El usurpador Pablo NO es el mesías. ¿Qué hace este farsante, llamando tanto la atención de los corintios sobre su insignificante persona?  Con estas atrevidas fanfarronerías, ha llamado la atención de miles de millones de sus lectores desprevenidos durante veinte siglos, extraviándolos del verdadero cristianismo, con falacias que sus seguidores no han percibido. Que gran alharaca sobre sensiblerías y tonterías. “Que me quieren, que no me quieren, que me ofendo, que no me ofendo”. Estupideces con las que les da a comer basura espiritual, a cambio de quitarles las sublimes enseñanzas de Jesús. Nada del párrafo anterior debió  haber sido escrito, o recibido, como palabras de Dios. Más parece una novela sensiblera, muy lejos de las enseñanzas de Jesús sobre el amor, sobre la misericordia, sobre la sabiduría.)

Perdón para el pecador
5 Si alguno ha causado tristeza, no me la ha causado sólo a mí; hasta cierto punto —y lo digo para no exagerar— se la ha causado a todos ustedes. 6 Para él es suficiente el castigo que le impuso la mayoría. 7 Más bien debieran perdonarlo y consolarlo para que no sea consumido por la excesiva tristeza. 8 Por eso les ruego que reafirmen su amor hacia él. 9 Con este propósito les escribí: para ver si pasan la prueba de la completa obediencia. (Ay, ay, ay, qué tan importante es el farsante Saulo en  su religión propia, la de los que adoran  sus palabras. Cómo con lazos de oro les teje las cadenas y los amarra a ser obedientes a él.  Que si lo ha entristecido un pecador, o que si no lo ha entristecido. Con estas cursilerías, sigue inflando su personaje ficticio, dando por sentado el real lugar del importante Pablo, el director de la iglesia, el superior. Figura falsa de supuesto hombre importante, de gran líder, de gran  director, que han copiado, ingenuamente sus seguidores, a todos los niveles, en su religión, llamada la gran babilonia, la del romano, la del perseguidor, la que ha tenido cautiva la verdad de Jesús durante largos dos mil años. De ahí los frutos amargos de esta religión de Babilonia, la que adora las enseñanzas del gran Saulo como si fueran las mismísimas palabras de Dios. El anticristo Saulo se yergue como el grande delante de ellos y no ven ni les interesa más Jesús, el cual se les pierde de vista con su humildad y su negación de sí mismo. Se levanta el gran Saulo, como juez juzgador y como juez magnánimo, obviamente.)  10 A quien ustedes perdonen, yo también lo perdono. De hecho, si había algo que perdonar, lo he perdonado por consideración a ustedes en presencia de Cristo, 11 para que Satanás no se aproveche de nosotros, pues no ignoramos sus artimañas. (Ni se dan cuenta de la falacia sus ingenuos seguidores. Les habla desde arriba de ellos, no como igual, sino que baja, con sus cartas, hasta donde ellos quieran perdonar, allá abajo en el pueblo que él dirige, según él, para decirles que, aunque él es superior a ellos, él se rebaja y perdona lo que ellos perdonen. Aumenta aún más el nivel de engaño, al decirles que ese perdón es en la mismísima presencia de Cristo. Que hombre tan importante que mora en la presencia de Cristo y toma decisiones tan altas en nombre de Cristo, y Cristo le obedece a él, aceptando lo que tan importante ser humano  decrete. Falso. Falaz. Embaucador. Y remata su engaño con una doble jugada, diciéndoles que él está delante de Cristo, para que el diablo, no  se interponga entre ellos y Cristo con sus artimañas. Aquí habla de sí mismo, como que Saulo es la artimaña del diablo en persona, el usurpador, diciéndoles que está ahí, entre ellos y Cristo, para defenderlos del engaño. Que artista del engaño tan consumado es. Y ¿cómo va a ignorar Saulo las artimañas del diablo, si él es el que las está tejiendo?)

Ministros del nuevo pacto
12 Ahora bien, cuando llegué a Troas para predicar el evangelio de Cristo, descubrí que el Señor me había abierto las puertas. 13 Aun así, me sentí intranquilo por no haber encontrado allí a mi hermano Tito, por lo cual me despedí de ellos y me fui a Macedonia. (Esto es mucho inventar situaciones. Pues sucediera lo que sucediera, Saulo iba a decir que al llegar a Troas, había descubierto que Cristo mismo en persona, Él, le había abierto las puertas. Esto da risa que se lo crean; como si hubieran  estado cerradas las puertas. Estas frases crean realidades en las mentes de sus ingenuos seguidores. Frases que han sido repetidas, por miles de millones de veces, en  estos largos dos mil años, por sus extraviados seguidores al predicar las enseñanzas de Jesús y las enseñanzas de su gran maestro humano, Pablo, unidas a las de Jesús como palabras de Dios con igual valor y autoridad celestial. Frases basadas en “sensaciones”, elevadas a la categoría de revelaciones personales, algo también repetido millones de veces por los obedientes y sumisos seguidores del grandioso adalid. Esto nada tiene de palabra de Dios y sí tiene mucho de trampa, de lazo, para hacer que los seguidores hagan  y crean lo mismo, que se basen en sensaciones de momento y crean que es Jesús el que los guía en sus “sensaciones”. Evangelio de sensaciones, evangelio engañoso.) 14 Sin embargo, gracias a Dios que en Cristo siempre nos lleva triunfantes y, por medio de nosotros, esparce por todas partes la fragancia de su conocimiento. 15 Porque para Dios nosotros somos el aroma de Cristo entre los que se salvan y entre los que se pierden. (Si esto lo dijera un ser humano normal, no pretendiendo ser palabras de Dios mismo, no hay problema, ese ser humano piensa que Cristo lo lleva triunfante, aunque eso no se pueda medir ni comprobar. Es una afirmación romántica de su fe en Jesús. Pero esto lo dijo alguien que pretendía que sus palabras son la palabra absoluta, eterna y perfecta de Dios mismo en persona. Ya estas palabras entonces son una herejía, una blasfemia, dicha en nombre de Dios. Estas palabras son la usurpación del trono de las palabras y enseñanzas de Jesús. Y los ingenuos seguidores del grandioso Saulo ni se dan  cuenta.) 16 Para éstos somos olor de muerte que los lleva a la muerte; para aquéllos, olor de vida que los lleva a la vida. ¿Y quién es competente para semejante tarea? (obviamente, vuelve y se da gloria a sí mismo, el grandioso Saulo. Él no dice que es el único competente para esa tarea, pero la respuesta es evidente en las mentes de sus seducidos y esclavizados seguidores. Juega con sus mentes engañadas usurpando el lugar que no le corresponde.) 17 A diferencia de muchos, nosotros no somos de los que trafican con la palabra de Dios. Más bien, hablamos con sinceridad delante de él en Cristo, como enviados de Dios que somos. (Saulo, que es el iniciador de los traficantes de la palabra de Dios, extravía a sus seguidores, acusando a muchos indeterminados traficantes, tratando de borrar así, toda sospecha futura de sus seguidores, en el sentido de que sea el propio Saulo, el más grandioso traficante de la palabra de Dios por los siglos hasta el día del juicio final. Dice que habla con sinceridad, que Dios fue quien lo envió, de nuevo lo dice, como muchas veces dice de sí mismo, y además se reafirma en su falacia, al escribirles que está diciendo estas palabras delante del mismo Cristo. Es el anticristo, mírenlo bien, su máscara es casi perfecta.)

Capítulo 3


1 ¿Acaso comenzamos otra vez a recomendarnos a nosotros mismos? (Al decir “otra vez” reconoce que ya antes ha incurrido en recomendarse a sí mismo. Pero todo el tiempo este astuto tramador de mentes humanas, está dando testimonio de sí mismo, pues no tiene el testimonio de Dios, por lo que recomendarse a sí mismo, es su única alternativa para convencer a los seres humanos, que él sí es enviado de Dios, con supuesta autoridad celestial. El que de sí mismo da testimonio, busca su propia gloria y no es veraz, enseñó Jesús, que también nos avisó que otro vendría en su propio nombre y a ese sí le creeríais. Vino Saulo, en  su propio nombre, y miles de millones de cristianos, se dejaron extraviar por sus seducciones y sus falacias, según estaba anunciado de él.) ¿O acaso tenemos que presentarles o pedirles a ustedes cartas de recomendación, como hacen algunos? (Astuta falacia de Saulo, que induce a sus seguidores, de todos los tiempos, a aceptar la falaz autoridad de Saulo en su supuesto reino de los Cielos. Además usa de nuevo la acusación, a indeterminados predicadores, que pedían cartas de recomendación en papel y tinta, para que no sospechen sus ingenuos seguidores, que él, Saulo el grande, necesite ser recomendado precisamente por sus seguidores. Sin ser recomendado Saulo, dos mil años después, nada tendría de su poder fraudulento. Saulo está obteniendo la recomendación espiritual de sus seguidores con frases astutas. Saulo consigue, que sus seguidores recomienden a otros cristianos, la veracidad de las enseñanzas del anticristo, y su aceptación como palabras de Dios. Nada más y nada menos. Por recomendación de unos a otros ha prosperado su engaño por dos mil largos años.) 2 Ustedes mismos son nuestra carta, escrita en nuestro corazón, conocida y leída por todos. 3 Es evidente que ustedes son una carta de Cristo, expedida por nosotros, escrita no con tinta sino con el Espíritu del Dios viviente; no en tablas de piedra sino en tablas de carne, en los corazones. (El compra la atención de sus seguidores con argumentos emocionales, los ata con lazos sensibleros. Logra ser aceptado por sus seguidores con frases sin valor, ni posibilidad de ser comprobadas. A los seguidores de Saulo nadie les puede garantizar, que Jesús va a aceptar el día del juicio, esta frase, que ellos son carta de Saulo, ante Jesús, para que los seguidores del gran Saulo, puedan entrar al reino de los Cielos, con esa falaz carta de recomendación. Pero de esta frase se amarran emocionados sus seguidores, para creer que si podrán ser recomendados por Saulo el día del juicio, para su eventual salvación. Son los de Saulo. Son los ingenuos, son los extraviados, son los que lo van a seguir, arrojados a las tinieblas exteriores, donde habrá llanto y crujir de dientes. Ver Mateo 22:1-13)
4 Ésta es la confianza que delante de Dios tenemos por medio de Cristo. 5 No es que nos consideremos competentes en nosotros mismos. Nuestra capacidad viene de Dios. 6 Él nos ha capacitado para ser servidores de un nuevo pacto, no el de la letra sino el del Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu da vida. (Todo esto es inventado por Saulo. Pero sus ingenuos seguidores le creen, porque lo reciben escrito, añadido a los cuatro evangelios. Es un poderoso engaño, pero no imposible de vencer. A fuerza de repetir, una y otra vez, las falacias, estas son aceptadas como verdades divinas en los corazones de sus seguidores, los cautivos de la Babilonia espiritual del gran Saulo. Aceptan de buen grado que Saulo viene directamente de parte de Dios, capacitado  y autorizado, por Dios para complementar las enseñanzas del cristianismo. Al terminar la frase, anexa el artista del engaño, algunas frases sin sentido para el párrafo, con lo que los aleje de toda lógica, aceptando sus enseñanzas desconcertados. Les dice que la letra mata, pero el espíritu da la vida. Se los gana con falacias audaces. Obviamente la letra de Saulo mata. Pero el Espíritu de los cuatro evangelios da la vida.)

La gloria del nuevo pacto
7 El ministerio que causaba muerte, el que estaba grabado con letras en piedra, fue tan glorioso que los israelitas no podían mirar la cara de Moisés debido a la gloria que se reflejaba en su rostro, la cual ya se estaba extinguiendo. 8 Pues bien, si aquel ministerio fue así, ¿no será todavía más glorioso el ministerio del Espíritu? 9 Si es glorioso el ministerio que trae condenación, ¡cuánto más glorioso será el ministerio que trae la justicia! 10 En efecto, lo que fue glorioso ya no lo es, si se le compara con esta excelsa gloria. 11 Y si vino con gloria lo que ya se estaba extinguiendo, ¡cuánto mayor será la gloria de lo que permanece! 12 Así que, como tenemos tal esperanza, actuamos con plena confianza. 13 No hacemos como Moisés, quien se ponía un velo sobre el rostro para que los israelitas no vieran el fin del resplandor que se iba extinguiendo. (El resplandor no se estaba extinguiendo, Moisés usaba un velo para que lo israelitas no fueran encandilados y lo pudieran ver. Saulo usa los hechos forzadamente para argumentar a su acomodo, para tramar a sus seguidores con sus falacias. Desde que moisés bajó del monte la segunda vez, con las tablas de la Ley, tenía que usar el velo en su rostro, no porque se estuviera extinguiendo el  resplandor desde el principio, sino porque no lo podían  mirar cara a cara, pues los encandilaba. En el antiguo testamento no dice que el resplandor se estuviera extinguiendo. Es un audaz y atrevido embaucador.) 14 Sin embargo, la mente de ellos se embotó, de modo que hasta el día de hoy tienen puesto el mismo velo al leer el antiguo pacto. El velo no les ha sido quitado, porque sólo se quita en Cristo. 15 Hasta el día de hoy, siempre que leen a Moisés, un velo les cubre el corazón. (Esto es verdad, pero es también  verdad que cada que leen a Saulo, el velo vuelve a quedar en su lugar y no se dan cuenta.) 16 Pero cada vez que alguien se vuelve al Señor, el velo es quitado. 17 Ahora bien, el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. 18 Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu. (El anticristo les engaña al decirles a sus seguidores que él, y los suyos, los que sean  sus discípulos, con el rostro descubierto, reflejan la gloria del Señor. Cuando es todo lo contrario, reflejan la gloria humana y pasajera de las enseñanzas humanas de Saulo. Esto es pisar encima de lo sagrado de la gloria del Señor. Es profanar lo sagrado de la gloria de Jesús.)



Capítulo 4

Tesoros en vasijas de barro
1 Por esto, ya que por la misericordia de Dios tenemos este ministerio, no nos desanimamos. (Como siempre, dele que dele, con esto de recomendarse a sí mismo. Sin este permanente decir que es envido de Jesús, nada tendría Saulo y sus seguidores hasta se cuestionarían la supuesta autoridad celestial de su grandioso líder. Sus seguidores son programados lingüísticamente para aceptar este falaz ministerio, que en realidad no viene de Jesús. Aquí se ve cuan fácil se dejan extraviar los ingenuos de la Tierra.)  2 Más bien, hemos renunciado a todo lo vergonzoso que se hace a escondidas; no actuamos con engaño ni torcemos la palabra de Dios. (Ja, sigue recomendándose a sí mismo, y sus ingenuos seguidores no se dan cuenta que es maquillaje, para que no vean las falacias que les va infiltrando. De verdad que es atrevido y astuto el  grandioso personaje. Cómo osa decir de sí mismo, que sus palabras son una clara exposición de la verdad. Eso solo dice de sí mismo, quien desea engañar a otro. O solamente Jesús, que de verdad sí es Dios, que sus palabras son la palabra de Dios, pudo decir eso de sus enseñanzas. Pero humanos, abran los ojos, los que puedan, para que vean cuanta soberbia, cuanto engaño, hay en estas expresiones, que tan inocentes parecen. Cualquier sabio en las enseñanzas de Jesús, que nos enseñó muy bien, cómo debemos negarnos a nosotros mismos, obviamente ha aprendido lo falaz, lo inapropiado, que es hablar de sí mismo, y menos para exaltarse de tan gran manera. Un sabio entendido en las enseñanzas de Jesús, jamás diría de sí mismo que ha renunciado a todo lo vergonzoso, que no actúa con engaño, y no tuerce la palabra de Dios. Eso es obvio que debe hacerse así, pero nunca pregonarse de sí mismo, pues pasa a ser vana gloria, y de antemano denota propósitos de engañar a los que leen. Pero los ingenuos no pueden ver, por el tremendo velo que les ha tejido el grandioso Saulo delante de sus mentes, justamente con esas resbaladizas y serpenteantes palabras.) Al contrario, mediante la clara exposición de la verdad, nos recomendamos a toda conciencia humana en la presencia de Dios. (Es él el que dice que su exposición es la verdad, pero eso no lo hace verdadero, ese es su juego de falacia constante. Es, también verdad, que el grandioso Saulo necesita recomendarse a las conciencias humanas, para que estas crean que sus enseñanzas son de Dios. Y a su vez, ellos, ingenuos extraviados, las recomienden a otras conciencias humanas. Así es cómo funciona, el que una falacia se convierta, para muchos, en supuesta verdad. Se ha dado el engaño, la seducción a las naciones, por recomendación de la supuesta divinidad de las enseñanzas de Saulo, de unos ingenuos a otros ingenuos, a través de los siglos. Tan bien tejida está la red de falacias, que ha cumplido su misión extraviadora de desprevenidos, durante dos mil largos años.) 3 Pero si nuestro evangelio está encubierto, lo está para los que se pierden. 4 El dios de este mundo ha cegado la mente de estos incrédulos, para que no vean la luz del glorioso evangelio de Cristo, el cual es la imagen de Dios. (Aquí, el mismo Saulo, desvía a sus seguidores para que no entiendan que precisamente él, Saulo, es el que les impide, con sus falacias, ver la luz del glorioso evangelio de Cristo.) 5 No nos predicamos a nosotros mismos sino a Jesucristo como Señor; nosotros no somos más que servidores de ustedes por causa de Jesús. (Esto es falso, puesto que en todas sus cartas, Saulo se dedica a predicarse a sí mismo, una y otra vez, sin cesar. Aunque diga que no se predica a sí mismo, es evidente cuanto lo hace. No es una, ni diez veces, que se predica a sí mismo,  y da testimonio abusivo de sí mismo, sino cientos de veces, en sus cartas. Están plagadas del testimonio de Saulo, plagadas de anunciar a Saulo, plagadas de que deben seguir a Saulo.) 6 Porque Dios, que ordenó que la luz resplandeciera en las tinieblas, hizo brillar su luz en nuestro corazón para que conociéramos la gloria de Dios que resplandece en el rostro de Cristo. (Aquí, el mismo Saulo, de frente, dando un testimonio de sí mismo, cuya veracidad nadie puede comprobar, pretende que sus seguidores acepten, que ven la luz de Cristo, al ver a Saulo. Nada más y nada menos que esto. Que acepten que al verlo a él, ven a Cristo, reflejado en él, ven a Cristo mismo, en las enseñanzas humanas del gran Saulo. Este es el grandioso ministerio del usurpador, del seductor de las naciones, del grandioso anticristo. No es un personaje pequeño, es, nada más y nada menos, que el verdadero antagonista de Jesús de Nazaret. Es el número dos de la historia humana, igual que su padre el diablo es el número dos del reino de los Cielos, mientras llega el día del juicio de Dios sobre las naciones. Es todo un grandioso, seductor y fascinante personaje, probador de todos los cristianos.)
7 Pero tenemos este tesoro en vasijas de barro para que se vea que tan sublime poder viene de Dios y no de nosotros. 8 Nos vemos atribulados en todo, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; 9 perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos. 10 Dondequiera que vamos, siempre llevamos en nuestro cuerpo la muerte de Jesús, para que también su vida se manifieste en nuestro cuerpo. 11 Pues a nosotros, los que vivimos, siempre se nos entrega a la muerte por causa de Jesús, para que también su vida se manifieste en nuestro cuerpo mortal. 12 Así que la muerte actúa en nosotros, y en ustedes la vida. (Ahora el astuto Saulo, el lobo romano Saulo, se hace la víctima, se hace el sufrido, mejor dicho, se les hace el perro muerto, se hace como si fuera muy débil y a la vez fuerte, porque supuestamente Cristo vive en él. Con argumentos sensibleros, que como siempre, nadie puede comprobar su veracidad, atrae a sus ingenuos seguidores. Se hace el muy humano, el muy vasija de barro, todo lo que se ha inventado este zorro, con tal que sus ingenuos seguidores le crean, que sus enseñanzas son palabra de Dios, nada más y nada menos. Y lo ha conseguido, ha seducido  a miles de millones de incautos, de ingenuos, por  miles de años.)
13 Escrito está: «Creí, y por eso hablé.» Con ese mismo espíritu de fe también nosotros creemos, y por eso hablamos. 14 Pues sabemos que aquel que resucitó al Señor Jesús nos resucitará también a nosotros con él y nos llevará junto con ustedes a su presencia. 15 Todo esto es por el bien de ustedes, para que la gracia que está alcanzando a más y más personas haga abundar la acción de gracias para la gloria de Dios. (Los induce a creer en sus enseñanzas, con comandos lingüísticos como ese de que “creí  y por eso hablé”. Es muy  tramador. Es fascinante, cómo urdió tantos engaños, solo con palabras vacías, que nadie puede comprobar. Como estaban dispuestas las multitudes, a seguir a cualquiera que les tocara las fibras sensibles de sus almas. Cuánta razón tienen cada día, las palabras de Jesús, que advirtió que los cristianos, por miles de millones, se extraviarían  en pos de palabras de hombres. Aquí Saulo les hace creer, nada más y nada menos, que el día del juicio final, el último día de la humanidad, Jesús mismo en persona, lo va a llevar a él, a Saulo, al Cielo, y con Saulo, va a llevar a sus ingenuos seguidores. Tremendo traficante de la fe en Jesús. Nada tiene de raro que la iglesia de la gran  Babilonia, la iglesia que sigue las enseñanzas de este payaso, enmascarado y macabro, tenga tantos problemas de honestidad y de virtud hoy en día.)
16 Por tanto, no nos desanimamos. Al contrario, aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos vamos renovando día tras día. 17 Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento. 18 Así que no nos fijamos en lo visible sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno. (Saulo, descaradamente, se roba los sufrimientos de Cristo, con argumentos tan sensibleros, que casi hace llorar a sus lectores, logra que se solidaricen con él, a través de simples palabras que nadie puede comprobar. Es el maestro de todos los mercaderes de la fe. Les vende unos declarados sufrimientos ligeros y efímeros, como si fueran los mismos sufrimientos de Cristo, y les dice que son válidos para una gloria eterna. Obviamente solo son palabras vacías, como el viento, pero son las palabras que sí hacen efecto en los oídos de sus ingenuos seguidores. Que consumado  y grandioso artista del engaño fue enviado para poner a prueba a todos los cristianos. Los seguidores de tremendo embaucador, creen que esos supuestos sufrimientos de Saulo, nada tienen de diferente a los sufrimientos de Cristo.)





Capítulo 5

Nuestra morada celestial
1 De hecho, sabemos que si esta tienda de campaña en que vivimos se deshace, tenemos de Dios un edificio, una casa eterna en el cielo, no construida por manos humanas. 2 Mientras tanto suspiramos, anhelando ser revestidos de nuestra morada celestial, 3 porque cuando seamos revestidos, no se nos hallará desnudos. (Les hace suponer que esto es verdad, solo porque Saulo lo dice de sí mismo. Pero solo son palabras, que apresurada mente sus seguidores dan por ciertas, para su  desventura. Al aceptar esta esperanza, que Dios mismo les tiene una casa celestial, a los seguidores de Saulo, no se dan cuenta que aceptan que su grandioso Maestro viene de parte de Dios y sus enseñanzas son palabras de Dios. Les inyecta el veneno con anestesia, les inyecta su mentira, unida a la esperanza verdadera de sus seguidores.) 4 Realmente, vivimos en esta tienda de campaña, suspirando y agobiados, pues no deseamos ser desvestidos sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida. 5 Es Dios quien nos ha hecho para este fin y nos ha dado su Espíritu como garantía de sus promesas. 6 Por eso mantenemos siempre la confianza, aunque sabemos que mientras vivamos en este cuerpo estaremos alejados del Señor. (Les vende Saulo, el vendedor más grande del mundo, la esperanza en un mañana perfecto, sin muerte, en el reino de Dios, en el reino de Jesús, si siguen sus enseñanzas, si aceptan sus enseñanzas como de Dios, si ellos son de Saulo. Les vende palabras, solo palabras, que miles de millones de incautos seres humanos, han comprado, sin darse cuenta que solo es una bien elaborada estafa. Porque a la verdad hay un mañana sin muerte, un mañana perfecto, pero solo para los cristianos que no traspasen las enseñanzas de Jesús, para los vencedores de las falacias del anticristo, nunca para los seguidores del grandioso Saulo.) 7 Vivimos por fe, no por vista. 8 Así que nos mantenemos confiados, y preferiríamos ausentarnos de este cuerpo y vivir junto al Señor. 9 Por eso nos empeñamos en agradarle, ya sea que vivamos en nuestro cuerpo o que lo hayamos dejado. 10 Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en el cuerpo. (Contradice su propia enseñanza de que es por fe y no por obras la salvación. En este mismo párrafo afirma que vive por fe, pero que al final cada uno va a recibir según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en su cuerpo. Han llegado, sus extraviados seguidores, a seguirle el juego de tal forma, que argumentan que después de decir que Jesús es Dios, el hombre puede hacer los pecados que quiera, y solo saldrá perjudicado en que no recibirá muchos premios, muchas coronas, pero que haga lo que haga, Jesús ya pagó por su salvación y ya es salvo, haga lo que haga. Estas falacias, son la cosecha de los hijos de Saulo, la grandiosa confusión de la teología de la gran Babilonia, la del césar espiritual, la de los seguidores del emperador romano espiritual, el grandioso Saulo.)

El ministerio de la reconciliación
11 Por tanto, como sabemos lo que es temer al Señor, tratamos de persuadir a todos, aunque para Dios es evidente lo que somos, (claro que sí, es demasiado evidente, que estas frases solo son escritas para engañar a sus lectores. Lo extraño es que no desconfíen, de quien se atreve a escribir, en contra de toda sabiduría, y reciban como si fueran de Dios, esas afirmaciones totalmente falaces. Demasiado engreído Saulo, al  decir que ellos sí saben lo que es temer al Señor. Es lo mismo que declararse santos, libres de todo pecado, es ser fariseos hipócritas al máximo. Se engañan  a sí mismos sus ingenuos seguidores, con palabras vacías, cuya veracidad nadie puede comprobar. Son palabras, que los angustiados humanos desearían escuchar, para sentirse protegidos y seguros con la santidad alardeada de su falaz líder. Todo el que conozca bien las enseñanzas de Jesús, está seguro que el cristiano verdadero jamás dirá disparates como estos. Saulo eleva más aún el nivel de engaño, con esta frase que para Dios es evidente que ellos son santos. Saulo, demasiado engreído  y sus seguidores demasiado crédulos, afanosos de creerle a cualquier bufón, que les diga que viene de parte de Dios mismo, que Dios aprueba su santidad. Y le creen al grandioso embaucador, como estaba escrito de los que se extraviaron, y traspasaron las enseñanzas de Jesús, añadiéndoles enseñanzas de hombres, para adorarlas como palabras de Dios.) Y espero que también lo sea para la conciencia de ustedes. 12 No buscamos el recomendarnos otra vez a ustedes, sino que les damos una oportunidad de sentirse orgullosos de nosotros, para que tengan con qué responder a los que se dejan llevar por las apariencias y no por lo que hay dentro del corazón. (Saulo insiste en eso de darles una “inmerecida oportunidad” de enorgullecerse de él, el muy arrogante, con aires de superioridad. Sobre todo enorgullecerse, que están anti cristiano. Insiste en que sean las conciencias románticas, de sus seguidores, quienes les allanen el sendero, para que las multitudes les crean sus falacias, de generación en  generación, “de ingenuos”. Insiste, como siempre, el astuto Saulo, en recomendarse a sí mismo, en la misma frase que niega estar recomendándose a sí mismo, y de paso acepta que veces antes, si se había recomendado a sí mismo. Recomendarse a sí mismo en sí no es un delito, pero es inaceptable en el sendero de la sabiduría, y el mismo Jesús advirtió de quienes dan testimonio de sí mismos, que buscan su propia gloria y no dicen la verdad. Ese Saulo es el más consumado maestro de la falacia que haya pisado la faz de la tierra. No por nada, en verdad, es el antagonista de Jesús en las mentes de los cristianos, el probador, el despiadado asesino  de almas. ¿Cómo Puede ser que no se den cuenta, sus adormecidos seguidores, que le están recibiendo estas palabras vacías y vanas, para adorarlas, como palabra de Dios, igual que a las altísimas palabras de Jesús?) 13 Si estamos locos, es por Dios; y si estamos cuerdos, es por ustedes. (Son palabras, tramadoras, sensibleras, dedicadas a atar los corazones ilusos de sus seguidores, pero en realidad solo son palabras inútiles, redundantes, palabras que a nada llevan, palabras que aparentemente lisonjean a sus seguidores, pero en realidad los confunden, los enredan en temas sin la más mínima importancia para la salvación de las almas.) 
14 El amor de Cristo nos obliga, porque estamos convencidos de que uno murió por todos, y por consiguiente todos murieron. 15 Y él murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió por ellos y fue resucitado. 16 Así que de ahora en adelante no consideramos a nadie según criterios meramente humanos. Aunque antes conocimos a Cristo de esta manera, ya no lo conocemos así. (Aquí les dice que él, Saulo, conoce a Cristo de una forma no humana, por lo tanto es de una forma celestial que lo conoce. Dando a entender, que los que reciban sus enseñanzas, también conocerán a Cristo, de la misma forma celestial. El muy falaz.) 17 Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo! 18 Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación: 19 esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación. 20 Así que somos embajadores de Cristo, como si Dios los exhortara a ustedes por medio de nosotros: «En nombre de Cristo les rogamos que se reconcilien con Dios.» (Este es un precioso párrafo humano, pero al final, El sagaz Saulo, lo usa para dar testimonio de sí mismo tres veces; pues les hace creer a sus seguidores, que el ministerio de la reconciliación lo reciben a través de Saulo, les dice que es embajador de Cristo, es decir su representante, y que Dios lo usa para exhortarlos a ellos, a sus seguidores. Todas estas son palabras que dice Saulo de sí mismo unido a promesas y esperanzas del reino  de Dios, lo que lo hace el más grande traficante de la fe. Es el lobo romano vestido  de oveja israelita. Es muy zorro.)  21 Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios.




Capítulo 6

1 Nosotros, colaboradores de Dios, les rogamos que no reciban su gracia en vano. (Les hace dar por sentado, a todos los que lo reciben, que Saulo y los suyos son colaboradores de Dios, pero en realidad, es solo Saulo dando testimonio de sí mismo, recomendándose, por enésima vez, a sí mismo, para que sus extraviados seguidores, le sirvan de eco, a través de los pueblos y de las generaciones, haciéndoles creer que es enviado de Dios, directamente desde lo alto.) 2 Porque él dice: «En el momento propicio te escuché, y en el día de salvación te ayudé.» Les digo que éste es el momento propicio de Dios; ¡hoy es el día de salvación! (Les está haciendo creer que a través de él, de Saulo, es el momento propicio de Dios y el día de salvación. Es el arte de decir una palabra, la que reciben sus oyentes y lectores, con efectos diferentes en sus mentes. Es el más refinado arte de la falacia. El más genial maestro de los embaucadores del planeta, el número uno de los estafadores espirituales.)

Privaciones de Pablo
3 Por nuestra parte, a nadie damos motivo alguno de tropiezo, para que no se desacredite nuestro servicio. (No se detiene en dar testimonio de sí mismo, es insistente, es incansable, y así ha logrado que sus seguidores crean que es verdad, su grandioso y magistral engaño. El muy engreído, esparce como epidemia, el virus del mal ejemplo espiritual. Sus seguidores no ven que esto no se dice en el cristianismo. Se trata de no ser tropiezo, con humildad, a sabiendas de lo difícil que es, pero no se alardea, cual fariseo hipócrita. Esta actitud de alardear de Saulo, por el contrario, falazmente, es ser tropiezo para sus seguidores, que han copiado todas sus malas mañas espirituales, durante siglos, dentro de la iglesia de la gran Babilonia, la que ha traspasado las enseñanzas sagradas de Jesús, añadiéndoles como de Dios, las enseñanzas humanas del César romano espiritual, el grandioso Saulo.) 4 Más bien, en todo y con mucha paciencia nos acreditamos como servidores de Dios: en sufrimientos, privaciones y angustias; 5 en azotes, cárceles y tumultos; en trabajos pesados, desvelos y hambre. 6 Servimos con pureza, conocimiento, constancia y bondad; en el Espíritu Santo y en amor sincero; 7 con palabras de verdad y con el poder de Dios; con armas de justicia, tanto ofensivas como defensivas; 8 por honra y por deshonra, por mala y por buena fama; veraces, pero tenidos por engañadores; 9 conocidos, pero tenidos por desconocidos; como moribundos, pero aún con vida; golpeados, pero no muertos; 10 aparentemente tristes, pero siempre alegres; pobres en apariencia, pero enriqueciendo a muchos; como si no tuviéramos nada, pero poseyéndolo todo. (No tiene compasión de sus engañados, es impresionante la manipulación sentimental, a la que los somete, en las lisas frases de este párrafo. Es aterrador el descaro, con que da testimonio de sí mismo, se recomienda a sí mismo sin vergüenza, ante la sabiduría de Dios. Sus cartas son una oda a sí mismo, un canto de exaltación al grandioso Saulo, y sus seguidores ni se dan por enterados, que están siendo programados lingüísticamente, para ser presos adoradores del anticristo. Es el gran seductor de la humanidad, es abrumador su ministerio extraviador, es descomunal su cementerio, su fosa común de almas asesinadas sin piedad. Las almas de sus adoradores, las almas de sus seguidores.)
11 Hermanos corintios, les hemos hablado con toda franqueza; les hemos abierto de par en par nuestro corazón. 12 Nunca les hemos negado nuestro afecto, pero ustedes sí nos niegan el suyo. 13 Para corresponder del mismo modo —les hablo como si fueran mis hijos—, ¡abran también su corazón de par en par! (Otro tremendo lazo de cazador, para que en el caigan redonditos sus ingenuos seguidores. Les induce magistralmente, con argumentos sensibleros y románticos, con peligrosos llamados sentimentales, a que abran  sus corazones a las falaces enseñanzas de su ladino guía espiritual. Y vaya que lo ha conseguido por miles de años, es el más consumado artista del engaño.)

No formen yunta con los incrédulos
14 No formen yunta con los incrédulos. ¿Qué tienen en común la justicia y la maldad? ¿O qué comunión puede tener la luz con la oscuridad? 15 ¿Qué armonía tiene Cristo con el diablo? ¿Qué tiene en común un creyente con un incrédulo? 16 ¿En qué concuerdan el templo de Dios y los ídolos? Porque nosotros somos templo del Dios viviente. Como él ha dicho: «Viviré con ellos y caminaré entre ellos. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.» Por tanto, el Señor añade: 17 «Salgan de en medio de ellos y apártense. No toquen nada impuro, y yo los recibiré.» 18 «Yo seré un padre para ustedes, y ustedes serán mis hijos y mis hijas, dice el Señor Todopoderoso.»  (Es descarado Saulo, al  decir que él es templo del Dios viviente, es blasfemo, es anatema, cuando en  realidad es usurpador de su templo, el hijo del diablo, haciéndose pasar por el hijo de Dios. Por otra parte, Jesús formó yunta desigual con todos nosotros los incrédulos, por su misericordia. ¿Quién es Pablo, para decirnos, pretendiendo que esto sea palabra de Dios, que hagamos lo contrario que hizo con nosotros, nuestro Señor y Maestro? Esta enseñanza, si la tomamos como recomendación humana, es pasable, y hasta se puede tener en cuenta como consejo, que alejaría de sufrimientos inútiles a muchos. Pero si la convirtieron en palabra de Dios absoluta, universal e irrevocable, sin excepciones, entonces están volviendo a los tiempos del antiguo testamento, cuando Moisés les prohibió a los israelitas juntarse con los demás pueblos. El mismo Moisés, aquel que no cumplió su propia norma, y tomo una mujer gentil, una mujer cusita, aquel Moisés, que cuando fue juzgado por sus hermanos Aarón y María, salió airoso y perdonado de incumplir dicha norma. Es más, sus jueces sufrieron castigo de parte de “Dios”. A esta norma humana de Saulo, el grande, a todas luces le podemos aplicar miles de excepciones, como la de Moisés, para bien de los seres humanos. Pero si le dan el trato de palabras de Dios, a estas soberbias palabras humanas, se vuelve una norma discriminatoria, excluyente falta de amor de Dios. Por aplicar y seguir esta norma, los cristianos terminan creyéndose mejores que los de otras religiones y muy fariseos, muy hipócritas. Jesús, cuyas palabras si son universales, si sirven para todas las personas, en todos los lugares y en todos los tiempos, ese Jesús, con su “palabra de Dios” jamás diría semejante enseñanza, tan fácil de ser mal interpretada, tan  excluyente y tan falta de misericordia y de amor hacia los demás. Jesús te envía enseñanzas de misericordia, no de soberbia, como estas enseñanzas meramente humanas, nada divinas, dadas con la mejor de las intenciones, pero que han hecho tanto daño a tantas personas a través de los tiempos. Enseñanzas que son falaces, dadas en nombre de un Dios que se unió en yugo desigual con los humanos, a tal punto de dar su vida por nosotros, imagínese, que yugo tan desigual, y que ejemplo tan desigual al del grandioso Saulo.)



Capítulo 7

1 Como tenemos estas promesas, queridos hermanos, (Esto lo está diciendo Saulo de sí mismo, por lo tanto no es posible corroborar su veracidad. Pero él, sagazmente, lo escribe como si fuera realidad, que ya las promesas están recibidas. Es un manejo muy sutil de la falacia de este maestro del engaño.) Purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu, para completar en el temor de Dios la obra de nuestra santificación. (Saulo incurre en más contradicciones. ¿Aquí reconoce que la obra de la santificación no está completa? Se enreda Saulo solo con estas afirmaciones, les dice que con él se purifiquen, los anima a seguirlo en  sus enseñanzas “purificadoras”. Para nada menciona la salvación de Jesús, se remite a Dios Padre, directamente. Es su magistral juego de conceptos.)

La alegría de Pablo
2 Hagan lugar para nosotros en su corazón. (Sigue Saulo martillando las mentes de sus seguidores, porque sabe que es necesario que le abran sus mentes y sus corazones, para que reciban sus enseñanzas como palabras de Dios. Si no lo consigue, entonces sus falacias nada de poder tendrían. Obtiene que en el lugar del corazón donde el cristiano pone las enseñanzas, el espíritu de Jesús, también sean adoradas, como palabra de Dios, sus enseñanzas humanas.) A nadie hemos agraviado, a nadie hemos corrompido, a nadie hemos explotado. (Y continúa dando testimonio de sí mismo, recomendándose a sí mismo, como lo hace en todas sus cartas, es estrategia constante. Es su canto de sí mismo, es su mal  ejemplo espiritual, con el que enferma las mentes de sus seguidores, que lo siguen, cada día más lejos del negarse a sí mismos, y de la humildad, que son las vestiduras necesarias, para el día de las bodas del cordero, ver Mateo 22:11-14. Por eso, las predicaciones de hoy, en la iglesia que adora las enseñanzas de Saulo, están plagadas de la vana gloria de sus predicadores, que no temen, predicarse a sí mismos, invadiendo de mundanalidades el trono de la palabra de Dios, para llenarlo de menciones insulsas, y además se convierten  en pillos espirituales, que mordisquean y roban a diario, la gloria que solo a Jesús se debe dar, en el verdadero cristianismo. Por esta mala maña de predicarse a sí mismos, se infiltran como si nada los mercaderes de la fe, por las nefastas y falaces enseñanzas infiltradas por Saulo.) 3 No digo esto para condenarlos; ya les he dicho que tienen un lugar tan amplio en nuestro corazón que con ustedes viviríamos o moriríamos. 4 Les tengo mucha confianza y me siento muy orgulloso de ustedes. Estoy muy animado; en medio de todas nuestras aflicciones se desborda mi alegría. 5 Cuando llegamos a Macedonia, nuestro cuerpo no tuvo ningún descanso, sino que nos vimos acosados por todas partes; conflictos por fuera, temores por dentro. 6 Pero Dios, que consuela a los abatidos, nos consoló con la llegada de Tito, 7 y no sólo con su llegada sino también con el consuelo que él había recibido de ustedes. Él nos habló del anhelo, de la profunda tristeza y de la honda preocupación que ustedes tienen por mí, lo cual me llenó de alegría. (En este párrafo los induce a poner sus ojos y su esperanza en simples seres humanos, los induce a estar pendientes del bienestar de su líder, los baja a lo corporal, a lo terrenal, les quita la vista de lo celestial. Dice exageraciones que no  se pueden comprobar, lo que diría cualquier embaucador, cómo esto de que moriría por ellos. Pero fue que Jesús ya murió por ellos. Es un usurpador, es un impostor. Los tiene totalmente tramados, los amarra con duros lazos sensibleros, obtiene lo que se propuso, que con palabras, solo palabras le den lugar en el trono de las palabras de Dios en sus corazones. Con nada, con espejitos, los conquista, como si fueran ignorantes del valor de las enseñanzas de Jesús. Les roba la palabra de Jesús, y les da a cambio sensiblerías y enseñanzas triviales. Con estas palabras vacías, con este descarado alabarse él mismo, Saulo consigue, que sus seguidores de todos los tiempos, le den ese lugar que él busca en sus corazones. Los hace idólatras, al lograr que reconozcan como de Dios sus enseñanzas humanas. Les asesina sus preciadas almas cristianas.)
8 Si bien los entristecí con mi carta, no me pesa. Es verdad que antes me pesó, porque me di cuenta de que por un tiempo mi carta los había entristecido. 9 Sin embargo, ahora me alegro, no porque se hayan entristecido sino porque su tristeza los llevó al arrepentimiento. Ustedes se entristecieron tal como Dios lo quiere, de modo que nosotros de ninguna manera los hemos perjudicado. 10 La tristeza que proviene de Dios produce el arrepentimiento que lleva a la salvación, de la cual no hay que arrepentirse, mientras que la tristeza del mundo produce la muerte. 11 Fíjense lo que ha producido en ustedes esta tristeza que proviene de Dios: ¡qué empeño, qué afán por disculparse, qué indignación, qué temor, qué anhelo, qué preocupación, qué disposición para ver que se haga justicia! En todo han demostrado su inocencia en este asunto. 12 Así que, a pesar de que les escribí, no fue por causa del ofensor ni del ofendido, sino más bien para que delante de Dios se dieran cuenta por ustedes mismos de cuánto interés tienen en nosotros. 13 Todo esto nos reanima. (Les hace creer, con sus palabras amañadas, que esa tristeza proviene de Dios, no de Saulo, que por esa tristeza, que viene de Saulo, ellos se arrepintieron, por lo tanto es Saulo la fuente del arrepentimiento de sus seguidores. ¿Entonces no se arrepintieron por Jesús?  Usurpa los atributos que solo de Jesús son. Aparte de esto, se yergue como juez de ellos, los absuelve de culpa, y los aprueba, este ladrón de los atributos y de la autoridad de Jesús, en las mentes de los que se extraviaron, con las enseñanzas de Saulo. Al final del párrafo, Saulo los vuelve a amarrar con ese interés tan alto, que sus seguidores terminan teniendo en  ese simple ser humano. No en Dios. Saulo es muy llamador de la atención hacia él y los desvía de poner la atención en Jesús, es muy zorro este lobo romano, fundador de la gran Babilonia.)
Además del consuelo que hemos recibido, nos alegró muchísimo el ver lo feliz que estaba Tito debido a que todos ustedes fortalecieron su espíritu. 14 Ya le había dicho que me sentía orgulloso de ustedes, y no me han hecho quedar mal. Al contrario, así como todo lo que les dijimos es verdad, también resultaron ciertos los elogios que hice de ustedes delante de Tito. 15 Y él les tiene aún más cariño al recordar que todos ustedes fueron obedientes y lo recibieron con temor y temblor. 16 Me alegro de que puedo confiar plenamente en ustedes. (Con lisonjas y frases melosas, sensibleras, románticas, les induce a la obediencia a Saulo, y los juzga con aprobación, con lo que sus ingenuos seguidores aceptan este benévolo juicio, sin darse cuenta que están  aceptando la autoridad de juzgarlos de parte de un insignificante ser humano, cuando Jesús es el único juez. Por eso  se le llama falacia, porque no  se nota que estas frases están envenenadas y asesinan sus almas cristianas. Si Saulo desea que acepten su autoridad, los juzga positivamente, y los ingenuos no se dan cuenta que de todas formas es juicio, y no lo deben aceptar de un hombre, en asuntos espirituales, porque pasan a aceptar su autoridad, y aceptan que sus enseñanzas son palabra de Dios, por lo que pasan  a endiosarlo sin darse cuenta.)




Capítulo 8

Estímulo a la generosidad
1 Ahora, hermanos, queremos que se enteren de la gracia que Dios ha dado a las iglesias de Macedonia. 2 En medio de las pruebas más difíciles, su desbordante alegría y su extrema pobreza abundaron en rica generosidad. 3 Soy testigo de que dieron espontáneamente tanto como podían, y aún más de lo que podían, 4 rogándonos con insistencia que les concediéramos el privilegio de tomar parte en esta ayuda para los santos. 5 Incluso hicieron más de lo que esperábamos, ya que se entregaron a sí mismos, primeramente al Señor y después a nosotros, conforme a la voluntad de Dios. 6 De modo que rogamos a Tito que llevara a feliz término esta obra de gracia entre ustedes, puesto que ya la había comenzado. 7 Pero ustedes, así como sobresalen en todo —en fe, en palabras, en conocimiento, en dedicación y en su amor hacia nosotros —, procuren también sobresalir en esta gracia de dar. (Estas palabras que parecen ser tan inocentes, en verdad son una incitación a dar en la colecta, con el fin de ser vistos y alabados de los hombres. Son una incitación a sobresalir de entre los demás, evento en el cual, el juez, obviamente, es Saulo, que de paso los intimida con que él es testigo de su  generosidad. Los lisonjea con palabras zalameras, lisas como serpientes, al decirles que sobresalen en todo, en generosidad, en fe, en palabras, en conocimiento, en dedicación, pero obviamente, no podía faltar la rastrera manipulación, y les dice que sobresalen en amor hacia Saulo. Es este fariseo hipócrita, esta serpiente venenosa, el padre de todos los embaucadores de su iglesia de la gran babilonia. Sus seguidores no se dan cuenta, en que forma avasalladora están siendo programados lingüísticamente, para hacer obras contrarias a las enseñanzas divinas de Jesús. No en el dar, sino en las motivaciones internas, de ser vistos y alabados de los hombres al dar. Los pone como punto de comparación, para medir la bendición de Dios, en todos aquellos que lean estas epístolas. Si una iglesia de otra localidad, no diera para la colecta de Saulo, entonces es porque no tendrían la bendición de Dios, dada a través de su enviado, Saulo. Obviamente a partir de estas falacias es que vienen tantos mercaderes de la fe, que explotan la ingenuidad de muchas de las ovejas de Jesús, las que quedan cautivas en las enseñanzas de la gran Babilonia espiritual, la que acepta como pablaras de Dios, las falaces enseñanzas del grandioso anticristo Saulo.)
8 No es que esté dándoles órdenes, sino que quiero probar la sinceridad de su amor en comparación con la dedicación de los demás. (Al decirles que no está dándoles órdenes, da a entender, que si quisiera darles órdenes pudiera hacerlo. En esto, Saulo está creando de la nada, con simples palabras vacías, sutilmente, su supuesta autoridad sobre ellos. ¿Es una frase inocente? No lo es, sino que es programación lingüística del más alto nivel. Al  decirles que quiere poner a prueba la sinceridad de su amor, está diciéndoles que está sobre ellos, que es su juez, con toda la autoridad de ponerlos a prueba. Sus adormecidos seguidores caen en el lazo, sin cuestionar ni una sola palabra.)  9 Ya conocen la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que aunque era rico, por causa de ustedes se hizo pobre, para que mediante su pobreza ustedes llegaran a ser ricos. 10 Aquí va mi consejo sobre lo que les conviene en este asunto: El año pasado ustedes fueron los primeros no sólo en dar sino también en querer hacerlo. 11 Lleven ahora a feliz término la obra, para que, según sus posibilidades, cumplan con lo que de buena gana propusieron. 12 Porque si uno lo hace de buena voluntad, lo que da es bien recibido según lo que tiene, y no según lo que no tiene. 13 No se trata de que otros encuentren alivio mientras que ustedes sufren escasez; es más bien cuestión de igualdad. 14 En las circunstancias actuales la abundancia de ustedes suplirá lo que ellos necesitan, para que a su vez la abundancia de ellos supla lo que ustedes necesitan. Así habrá igualdad, 15 como está escrito: «Ni al que recogió mucho le sobraba, ni al que recogió poco le faltaba.» (Crea Saulo una confusión deliberada, al decir que Cristo se hizo pobre para que nosotros nos hiciéramos ricos. Jesús enseñó  que el discípulo es igual a su maestro, pero Saulo los está alejando de ser como su maestro, para que se pierdan, no sean como su maestro Jesús, y no lo notan por la sutileza de sus estrategias, que producen los nefastos efectos mentales que su autor se propuso, autorizado desde el cielo, para poner a prueba a todos los seres humanos. Obviamente la realidad sobre qué tipo de riqueza les habla, no es difícil de ver, porque Saulo viene tratándoles el tema de dar donaciones materiales a los de Jerusalén. Saulo los está conduciendo magistralmente, con sus frases, hacia el interés en ser prósperos, ricos, en este mundo material. Es una falaz inducción vedada, a que deseen las riquezas materiales. Por eso la iglesia que sigue las enseñanzas de Saulo está plagada de mercaderes de la fe y plena de ostentación de riqueza material y de lujos. No es que sean corruptos en sí mismos, sino que su cruel maestro les puso estos lazos que ellos copiaron ingenuamente. Saulo les dice, sin que ellos se den cuenta, que ellos llegaran a ser diferentes a su maestro Jesús, que enseñaba poner los ojos en los tesoros celestiales y no en las riquezas terrenales.)

Tito enviado a Corinto
16 Gracias a Dios que puso en el corazón de Tito la misma preocupación que yo tengo por ustedes. (Sigue recomendándose a sí mismo, llamando la atención sobre sí mismo, cobrándoles la preocupación que de ellos tiene. Con estos lazos los ata cientos de veces, cada que sus seguidores leen estas frases.) 17 De hecho, cuando accedió a nuestra petición de ir a verlos, lo hizo con mucho entusiasmo y por su propia voluntad. 18 Junto con él les enviamos al hermano que se ha ganado el reconocimiento de todas las iglesias por los servicios prestados al evangelio. 19 Además, las iglesias lo escogieron para que nos acompañe cuando llevemos la ofrenda, la cual administramos para honrar al Señor y demostrar nuestro ardiente deseo de servir. 20 Queremos evitar cualquier crítica sobre la forma en que administramos este generoso donativo; 21 porque procuramos hacer lo correcto, no sólo delante del Señor sino también delante de los demás. (Y sigue con esa interminable cantaleta, que él es muy bueno, que hace lo correcto, no solo delante del Señor, sino delante de los demás. Mucho fariseo hipócrita destructor de mentes humanas. Vuelve el veneno de hacer las obras de caridad como los fariseos, que hacen ruido para que los hombres vean que están dando a los demás. Ese veneno de que los demás digan que él  es “bueno”. Ese veneno que Saulo va inyectando, sin piedad, para matar la espiritualidad de la iglesia que siga sus falaces enseñanzas. Tremenda recogida de donaciones, en medio de bombos y platillos, y sus seguidores no dicen nada de lo sospechoso y lo contrario a las enseñanzas de Jesús, que tan claro fue con estas falaces actitudes fariseas. Toda esa jauría de lobos voraces, que diezma a su gusto al rebaño de supuestos seguidores de Jesús, proviene de estas venenosas enseñanzas, que tan inocentes parecen.)
22 Con ellos les enviamos a nuestro hermano que nos ha demostrado con frecuencia y de muchas maneras que es diligente, y ahora lo es aún más por la gran confianza que tiene en ustedes. (Cómo pueden caer tan dormidos en sus redes. Les está programando, en esto de demostrar cosas a los demás, no a Dios, en hacer obras para ser vistos y aprobados de los hombres. Y se burla de ellos sin respetarlos, puesto que el supuesto hermano, independientemente de quien sea, ahora es más diligente porque va a recoger “donaciones” que ellos van a administrar. Obvio, es la puerta abierta a los millones de ladrones que han azotado al pueblo cristiano. Los hizo entrar su grandioso y pérfido líder. Eso no es prueba de nada y es obvio que el hermano, ese recomendado, les va a tener mucha más confianza, si está recibiendo, no les está dando, ni prestando nada, viene es a tomar de ellos, la confianza se necesita es cuando se da a alguien.)  23 En cuanto a Tito, es mi compañero y colaborador entre ustedes; y en cuanto a los otros hermanos, son enviados de las iglesias, son una honra para Cristo. 24 Por tanto, den a estos hombres una prueba de su amor y muéstrenles por qué nos sentimos orgullosos de ustedes, para testimonio ante las iglesias. (Sigue, sin parar su insistencia en que les comprueben a otros seres humanos y no lo hagan por Dios ¿qué? Lo buenos que deben ser. Se enseñorea de ellos. Los lisonjea en general, los aprueba con juicio falaz, venenoso, que disque ellos honran a Cristo. Que tan lejos estamos todos de honrar a Cristo. Y al final los termina de enredar programándoles el que se desvivan porque el líder se “sienta” satisfecho de ellos, todo para que los vean los demás, no para que Cristo vea que obedecen sus enseñanzas de humildad y de hacer la caridad en secreto, que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha. Que lejos los ha desviado  de Cristo, y ¿no ven?)




Capítulo 9

1 No hace falta que les escriba acerca de esta ayuda para los santos, 2 porque conozco la buena disposición que ustedes tienen. Esto lo he comentado con orgullo entre los macedonios, diciéndoles que desde el año pasado ustedes los de Acaya estaban preparados para dar. El entusiasmo de ustedes ha servido de estímulo a la mayoría de ellos. 3 Con todo, les envío a estos hermanos para que en este asunto no resulte vano nuestro orgullo por ustedes, sino que estén preparados, como ya he dicho que lo estarían, 4 no sea que algunos macedonios vayan conmigo y los encuentren desprevenidos. En ese caso nosotros —por no decir nada de ustedes— nos avergonzaríamos por haber estado tan seguros. 5 Así que me pareció necesario rogar a estos hermanos que se adelantaran a visitarlos y completaran los preparativos para esa generosa colecta que ustedes habían prometido. Entonces estará lista como una ofrenda generosa, y no como una tacañería. (Aquí el gran maestro de la falacia, Saulo, sembró con mucho cuidado y con mucho disimulo, la corrupción del afán de riquezas, en su colosal iglesia de la gran Babilonia. Es impresionante la forma de manipular Saulo a sus seguidores, que creen que estas epístolas humanas, son “palabras de Dios”. Los seguidores de Saulo son chantajeados, para exprimirlos, por el mismo Saulo. Los lisonjea con palabras hipócritas, zalameras, venenosas, y a su  vez, Saulo amenaza a sus ingenuos seguidores, con estar decepcionado de ellos, si no dan tantos bienes materiales, como él desea obtener de ellos. Y de paso, les insiste Saulo en la importancia que su líder humano, esté muy satisfecho de ellos, con lo que los lleva sutilmente hacia la idolatría a Saulo. El planeta entero ha terminado adorando las palabras de Saulo como palabras de Dios. Por eso Saulo terminó siendo el colosal personaje que es, porque ha programado a todos sus seguidores, de todos los tiempos, para serle como perritos falderos, pendientes de sus vanidades mundanas, como estas minucias, sobre lo mucho que deben dar para la colecta de Saulo, para la vana gloria de Saulo, que nada tienen que ver con las enseñanzas de Jesús. Por ese falso carácter de “palabra de Dios”, dado sin razón a las epístolas de Saulo, en estas frases de Saulo, se dan gusto todos los mercaderes de la fe en Jesús, todos los traficantes, todos los lobos rapaces vestidos con piel  de oveja, que devoran sin piedad a los seguidores del falso profeta, Saulo, según estaba escrito que sucedería de ellos. En este banquete de frases de difícil interpretación correcta, les sirvió Saulo, a los lobos, que diezman el rebaño del cristianismo, en banquete suculento, a todos sus incautos seguidores y lo hizo sin la más mínima misericordia.)

Sembrar con generosidad
6 Recuerden esto: El que siembra escasamente, escasamente cosechará, y el que siembra en abundancia, en abundancia cosechará. 7 Cada uno debe dar según lo que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al que da con alegría. 8 Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, de manera que siempre, en toda circunstancia, tengan todo lo necesario, y toda buena obra abunde en ustedes. 9 Como está escrito: «Repartió sus bienes entre los pobres; su justicia permanece para siempre.» 10 El que le suple semilla al que siembra también le suplirá pan para que coma, aumentará los cultivos y hará que ustedes produzcan una abundante cosecha de justicia. 11 Ustedes serán enriquecidos en todo sentido para que en toda ocasión puedan ser generosos, y para que por medio de nosotros la generosidad de ustedes resulte en acciones de gracias a Dios. (Supuestamente es por medio de Saulo que la generosidad de los corintios produce frutos espirituales. Aquí están los planos espirituales, de cómo se hace la más falaz y pérfida manipulación de las almas, para obtener bienes materiales, la que, obviamente, han copiado por siglos, los devoradores del rebaño, los imitadores del gran Saulo. Amenaza Saulo, subrepticiamente, a los corintios, que si no dan bienes abundantes en la colecta de Saulo, entonces Dios los va a castigar con escasez de bienes. De paso intimida a todos los adoradores de su palabra, a través de los siglos. Si no estuviera pidiéndoles bienes materiales, estos consejos humanos serían inofensivos, pero los está empujando a la fuerza, espiritualmente, que vacíen sus bolsillos, para llenar la bolsa del gran Saulo. Cual gran prestidigitador espiritual, les está metiendo las manos a los bolsillos y como los tiene hipnotizados, ni se dan cuenta.)
12 Esta ayuda que es un servicio sagrado no sólo suple las necesidades de los santos sino que también redunda en abundantes acciones de gracias a Dios. 13 En efecto, al recibir esta demostración de servicio, ellos alabarán a Dios por la obediencia con que ustedes acompañan la confesión del evangelio de Cristo, y por su generosa solidaridad con ellos y con todos. 14 Además, en las oraciones de ellos por ustedes, expresarán el afecto que les tienen por la sobreabundante gracia que ustedes han recibido de Dios. 15 ¡Gracias a Dios por su don inefable! (Según Saulo, si dan bienes materiales, confiesan  a Cristo. Nada más lejos del querer de Cristo. Con cuanta facilidad Saulo tergiversa las enseñanzas de Cristo. Que liso. Que gran desfachatado. Aquí se ve la trascendental importancia que cobran las riquezas y los bienes materiales en la enseñanza de Saulo. Entregar las riquezas a los líderes de la iglesia, queda elevado a la categoría de “servicio sagrado”. Aquí están las magistrales falacias, para que los extraviados seguidores del gran Saulo, se olviden de las enseñanzas de Jesús, aquellas sublimes enseñanzas sobre regalar los bienes a los pobres, pero que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha, y sobre no desear los bienes materiales. Quedan las perlas de Jesús, pisoteadas por cerdos, reducidas a nada, en la iglesia de la gran Babilonia, la de las escrituras sagradas del grandioso Saulo. Ninguna de estas epístolas de Saulo sería problema, si no estuvieran adorando las palabras de Saulo, al mismo nivel  de las enseñanzas sagradas de Jesús. Estas epístolas serían bonitas opiniones humanas, pero nada más, y hasta harían bien a algunos, a pesar de los errores humanos que en ellas hay escritos. ¿Pero cuándo y a cuáles insensatos se les ocurrió elevarlas al trono de Dios? Ha sido sin par, la más burda impostura, que ha tenido que padecer la humanidad, durante dos mil largos años. “La abominable desolación en el lugar que no debe”.)




Capítulo 10

Pablo defiende su ministerio
1 Por la ternura y la bondad de Cristo, yo, Pablo, apelo a ustedes personalmente; (Saulo se recomienda a sí mismo por enésima vez. Él sabe que necesita ser aprobado de sus seguidores, pues de ello depende su cruel ministerio extraviador de almas humanas. Todo aquel cristiano, que apruebe las enseñanzas de Saulo como palabras de su Dios, su alma queda presa de la falacia, y pierde la verdadera vida celestial, sin darse cuenta. Por esto es que Saulo apela a cada uno de sus lectores personalmente, invocando el nombre de Cristo.) Yo mismo que, según dicen, soy tímido cuando me encuentro cara a cara con ustedes pero atrevido cuando estoy lejos. 2 Les ruego que cuando vaya no tenga que ser tan atrevido como me he propuesto ser con algunos que opinan que vivimos según criterios meramente humanos, (Siempre habrá quien vea que Saulo es una farsa, pero obviamente, todo aquel que se atreva a enfrentarse a Saulo, será derrotado por el ejército de teólogos de Saulo, el grande, el soberano de la iglesia de la gran Babilonia. Por lo que la verdad sobre que Saulo es el anticristo, solo se sabrá el día del juicio final, y será tarde para sus extraviados seguidores. Ese día, sí que será el llanto y el crujir de dientes, que anunció Jesús.)  3 pues aunque vivimos en el mundo, no libramos batallas como lo hace el mundo. 4 Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas. (Saulo se atribuye a sí mismo, un supuesto poder divino que no tiene, y sus seguidores dan por hecho que es verdad. Por eso terminan adorando sus enseñanzas como de Dios. Pero ese poder es una creación de palabras. Es un poder en el aire, que solo está en las mentes de sus ingenuos seguidores.) 5 Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo. 6 Y estamos dispuestos a castigar cualquier acto de desobediencia una vez que yo pueda contar con la completa obediencia de ustedes. (Según este párrafo, someterse a Cristo, es aceptar las enseñanzas humanas de Saulo, como palabras de Dios, con igual  valor a las del verdadero Cristo. No se dan  cuenta, sus seguidores, en qué forma, con anestesia, les inyecta esa epidemia espiritual de la doctrina de Saulo. Es tan arbitrario Saulo, que es capaz de amenazarlos de frente, con castigar cualquier acto de desobediencia. Obviamente, con todo  descaro, les dice que para poder castigarlos, debe contar con la completa obediencia de ellos. ¿Cómo es que no se dan  cuenta que esto es anti Cristiano? Esto es una burla a las enseñanzas de nuestro Maestro Jesús.)

7 Fíjense en lo que está a la vista. (Esta frase es una presión para que acepten que Saulo es de Dios, les dice que esto está a la vista sin estarlo, les crea una realidad falaz.) Si alguno está convencido de ser de Cristo, considere esto de nuevo: nosotros somos tan de Cristo como él. (Esto no significa que Saulo sea de Cristo, ni que el que se considere de Cristo, realmente Cristo lo apruebe como suyo. Pero partiendo de una base humana, el considerarse de Cristo, les hace creer que Saulo es de Cristo, y más que cualquiera. Pero deja de lado a Cristo y su juicio para aceptar a los suyos, como autoridad única del cristianismo. Es una típica falacia. Esto no es palabra de Dios.) 8 No me avergonzaré de jactarme de nuestra autoridad más de la cuenta, autoridad que el Señor nos ha dado para la edificación y no para la destrucción de ustedes. (Saulo acepta que se jacta, y que no se avergüenza de jactarse, de una supuesta “autoridad celestial”, que dice tener, disque porque el Señor se la otorgó. Se vanagloría de una autoridad que en realidad no tiene, pero con estas frases, Saulo crea esta realidad en las mentes de sus seguidores. Valga decir, que si sus seguidores no aceptaran estas frases, como sublimes palabras de “su Dios”, Saulo no sería seguido por ellos hasta la indeterminada presencia de Dios, que él les ha prometido falazmente.) 9 No quiero dar la impresión de que trato de asustarlos con mis cartas, 10 pues algunos dicen: «Sus cartas son duras y fuertes, pero él en persona no impresiona a nadie, y como orador es un fracaso.» 11 Tales personas deben darse cuenta de que lo que somos por escrito estando ausentes, lo seremos con hechos estando presentes. (Los amenaza y les dice que está buscando  causarles alguna impresión a ellos. Esto es lo mismo que reconocer que está manipulándolos. Con la amenaza les impone a la brava su falaz autoridad. Y los ingenuos aceptan estas enseñanzas con toda candidez, como palabras de su propio Dios.)

12 No nos atrevemos a igualarnos ni a compararnos con algunos que tanto se recomiendan a sí mismos. Al medirse con su propia medida y compararse unos con otros, no saben lo que hacen. (Este párrafo da risa. Realmente se iguala y se compara con algunos indeterminados personajes que se recomiendan  a sí mismos. Y al decir esta frase, el gran maestro de la falacia, se está recomendando a sí mismo, pero les está cegando los ojos a sus seguidores, para que no se den  cuenta de sus trucos. Es un consumado artista de la falacia. Hay que reconocérselo.) 13 Nosotros, por nuestra parte, no vamos a jactarnos más de lo debido. Nos limitaremos al campo que Dios nos ha asignado según su medida, en la cual también ustedes están incluidos. (Aquí Saulo, sin decirlo, les está enseñando a jactarse, actitud muy contraria a las enseñanzas de Jesús. Un verdadero cristiano, jamás se jactaría de algo. Jesús enseñó que “El que se ensalza será humillado.” Pero Saulo les da este mal ejemplo a sus seguidores, para desviarlos de Jesús. Además aquí los está tramando, al afirmar que se jacta, más allá de una supuesta autoridad que Dios le ha dado. Y para reforzar la presión, para que sus seguidores acepten la divinidad de sus enseñanzas, entonces les dice que ellos también están incluidos, en ese campo supuestamente asignado a Saulo. Obviamente, tendrán ese indeterminado y supuesto campo celestial, solamente si lo siguen y adoran sus enseñanzas como de Dios.) 14 Si no hubiéramos estado antes entre ustedes, se podría alegar que estamos rebasando estos límites, cuando lo cierto es que fuimos los primeros en llevarles el evangelio de Cristo. 15 No nos jactamos desmedidamente a costa del trabajo que otros han hecho. Al contrario, esperamos que, según vaya creciendo la fe de ustedes, también nuestro campo de acción entre ustedes se amplíe grandemente, 16 para poder predicar el evangelio más allá de sus regiones, sin tener que jactarnos del trabajo ya hecho por otros. (Por tercera vez, les hace creer que jactarse es algo natural en el cristianismo. E insiste en recomendarse a sí mismo, y de paso, les cobra haber sido el primero que les hablo del supuesto evangelio. Esto de quien te habla del evangelio por primera vez, no tiene importancia, porque lo que importa es el evangelio, no quien lo haya llevado. Según enseñó Jesús, que den gratis, lo que recibieron gratis. Aquí Saulo, sutilmente, se convierte en maestro de los mercaderes de la fe, en iniciador de los asalariados, que no les importa el rebaño, sino el lucro. Saulo les enseña malas mañas, para manipular a las ovejas, anteponiendo razones que no tienen sentido en Cristo. Si eres de Cristo, te niegas a ti mismo, despareces, y no te interpones entre Cristo  y los suyos, no te jactas, ni de lo más mínimo, no amenazas a las ovejas, no les cobras espiritualmente el reconocimiento por llevar la palabra, y no te afirmas a ti mismo, antes te niegas. Los seguidores de Saulo, terminan copiando todas esas malas mañas, del líder y fundador de la gran Babilonia espiritual.) 17 Más bien, «Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe en el Señor». 18 Porque no es aprobado el que se recomienda a sí mismo sino aquel a quien recomienda el Señor. (En las últimas dos frases, Saulo dice que se deben gloriar en el Señor y que lo que importa es que el Señor los acepte. Por fin, después de tantas falacias, les dice la verdad. Obviamente después de gloriarse a sí mismo, y sus seguidores no se dan cuenta de su juego. Les dice la verdad, luego de obtener que sus seguidores lo acepten, bajo amenazas espirituales, de castigar a los que no  se le sujeten, y con el chantaje de darles de su misma supuesta gloria divina a los que se le sujeten.)

(Es increíble que no se den cuenta, y da risa, tener que leer tanta jactancia y tanta pedantería, juntas, y más en nombre de Jesús, en este narcisista capítulo, donde Saulo se predica, sin vergüenza, a sí mismo. Pero a la vez también, duele en el alma ver a tantos seguidores de Jesús, ingenuamente, creer que estas fanfarronerías son “la palabra de Dios”, y ver como las adoran, y cómo les dan el mismo valor de las sublimes enseñanzas de Jesús. Por favor, ¿No ven como juega con sus seguidores? ¿No ven cómo se recomienda a sí mismo, y se envalentona, oprimiendo espiritualmente a sus seguidores? Estas jamás serán palabras de Dios. Estas no pasan de ser burdas argumentaciones humanas. No pasan  de ser la cotidiana expresión de la vanidad y la jactancia humanas, del grandioso Saulo, el que no se negó a sí mismo, porque no podía hacerlo, sin perder su ministerio extraviador. Ya que tenía que atraer la atención de los cristianos, hacia su persona, enseñándoles a ser soberbios, jactanciosos, pedantes y manipuladores como él, no cómo Jesús.)



Capítulo 11

Pablo y los falsos apóstoles
(El desvergonzado altar a la tontería humana.)

1 ¡Ojalá me aguanten unas cuantas tonterías! ¡Sí, aguántenmelas! (¿Cómo pueden creer que estas “tonterías” son “la palabra de su Dios”? ¿Cómo pueden darle a estas “tonterías” el mismo valor sagrado de las celestiales enseñanzas de Jesús? ¿No ven que Dios no habla “tonterías”? la palabra de Dios es trascendental toda. La palabra de Dios no es superficial, ni nos propone “tonterías”. Estas “tonterías” tienen la finalidad de extraviarte de la profunda palabra verdadera de Dios. Son una falacia sutil.)  2 El celo que siento por ustedes proviene de Dios, (Aquí Saulo da testimonio de sí mismo, se predica a sí mismo, les enseña esta mala maña, tan repetida millones de veces, durante dos mil largos años, por parte de sus seguidores. Saulo engaña a sus seguidores, sin que se den cuenta, en esta frase, pues dan por hecho, que el celo que siente por ellos viene de Dios, solo porque Saulo les dijo, no porque Dios les dijo. Aquí se cumple lo que anunció Jesús, que le van a creer a cualquiera que venga en nombre de Dios, por su propia cuenta.) pues los tengo prometidos a un solo esposo, que es Cristo, para presentárselos como una virgen pura. (Aquí Saulo les da una falsa esperanza, pues se toma atribuciones que no tiene, y les vende la idea, que él es el que los va a llevar a Cristo, y que sus seguidores son la iglesia virgen, que se va a desposar con Jesús. 3 Pero me temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, los pensamientos de ustedes sean desviados de un compromiso puro y sincero con Cristo. (Aquí Saulo empieza a asegurarse, que sus seguidores no vayan a creerles, a quienes traten de prevenirlos, en contra de las falacias de Saulo. Es tan astuto, que él es quien los está desviando, pero para nublarles la visión, les dice que otros los van a engañar. El muy zorro les va exigiendo, sin que se den cuenta,  un “compromiso puro  y sincero” con la supuesta divinidad de las enseñanzas de Saulo, pero lo disfraza de “compromiso puro y sincero con Cristo”. Es un refinado artista del engaño.) 4 Si alguien llega a ustedes predicando a un Jesús diferente del que les hemos predicado nosotros, o si reciben un espíritu o un evangelio diferentes de los que ya recibieron, a ése lo aguantan con facilidad. (Esta falacia, si es de las más famosas y especiales. Aquí el gran Saulo, se asegura que los que traigan la verdadera verdad de Jesús, no sean bien recibidos por los extraviados seguidores del grandioso Saulo. Es genial, en lo falso y en lo oculto. No les dice que no los reciban directamente, el muy sagaz, pero incita a sus seguidores, a ver a los verdaderos seguidores de Jesús como enemigos de la verdad. El enemigo de la verdad realmente es Saulo. Que maestro del engaño tan refinado.) 5 Pero considero que en nada soy inferior a esos «superapóstoles». (Esta falacia, les indica a los seguidores de Saulo, que no es importante lo que diga Jesús, sobre si una persona es verdadero predicador de Jesús, sino que lo que importa es lo que diga la persona. Quita Saulo a Jesús de su trono y de su autoridad, en las mentes de sus ingenuos seguidores, los cuales no tienen celo, de las palabras y la autoridad de Jesús. En verdad no es importante lo que el hombre considere, si es inferior o no, a otro servidor de Jesús. En el cristianismo verdadero, este podrido y narcisista asunto de Saulo el grande, queda reducido a que “el que quiera ser el primero, sea el último y el servidor de todos”. Pero este astuto engañador, Saulo, les enseña a estar comparándose, y a ser engreídos, de un supuesto conocimiento de Jesús, que en verdad solo Jesús puede juzgar, no Saulo. Jesús enseñó todo lo contrario, de este líder de soberbios. Jesús enseñó, que si no te pones de último entre los siervos de Jesús, serás humillado. Jesús enseñó, que al hacer todo lo que hiciste, por difundir las enseñanzas del reino de los Cielos, debes decir: “siervos inútiles somos, solo hicimos lo que teníamos que hacer”. Pero este falaz Saulo, los induce a creerse “alguien” en el mundo de “nadies” de Jesús. Vean que tan profundamente, esas enseñanzas narcisistas de Saulo, no pueden ser “palabras de Dios”, solo son una falsa palabra del grandioso anticristo. Son las tonterías humanas del grandioso Saulo.) 6 Quizás yo sea un mal orador, pero tengo conocimiento. Esto se lo hemos demostrado a ustedes de una y mil maneras. (Porque un hombre demuestre algo a otro hombre, eso no quiere decir que Dios piensa igual, o está de acuerdo, es solo un asunto humano, no divino. Es Dios quien debería decir esto, no Saulo, ni sus seguidores. Saulo apela por enésima vez a sus seguidores para ser reconocido como de Dios. Valdría la pena tomarse el trabajo de contar cuantas veces, el grandioso Saulo se elogió a sí mismo, cuantas veces se predicó a si mismo, opacando la gloria de Jesús, cuantas veces, como esta vulgar expresión de manipulación a sus seguidores, Saulo ha dado testimonio de sí mismo. Son cientos de veces que hizo esto, que no se debe hacer. Es increíble que no se den cuenta que esas no son palabras de Dios. Son simples palabras humanas, y con grandes errores, al comparárselas con las enseñanzas sagradas de Jesús.)

7 ¿Es que cometí un pecado al humillarme yo para enaltecerlos a ustedes, Predicándoles el evangelio de Dios gratuitamente? 8 De hecho, despojé a otras iglesias al recibir de ellas ayuda para servirles a ustedes. 9 Cuando estuve entre ustedes y necesité algo, no fui una carga para nadie, ya que los hermanos que llegaron de Macedonia suplieron mis necesidades. He evitado serles una carga en cualquier sentido, y seguiré evitándolo. (Sigue la manipulación, sigue el hacerlos sentir culpables y el hacerlos  creer que lo que diga Saulo es de Dios. Saulo solo está predicándose a sí mismo, y los arrastra con su cola, al decirles que su humillación es la exaltación de ellos. Esto es demagogia humana, no es palabra de Dios, es juego letal con las almas de sus seguidores. Aquí Saulo, a sus seguidores, les cobra honor y reconocimiento, les cobra que crean que él sí es de Dios, al decirles que no les cobró bienes materiales, por predicarles. Además les dijo sin decírselos, que pudiera haberles cobrado, pero no lo hizo. Esto es contrario a lo que enseñó Jesús: “dad gratis lo que recibisteis gratis”. Con solo mencionar que les predicó gratis, les está cobrando. Hay que saber leer en lo que no se dice. Y más tratándose de tan grandioso artista del engaño. Les hace doble cobro injusto, primero les hace creerse responsables, con decirles que fue humillado por causa de ellos y luego les cobra haberles predicado gratis. Les cobra el haber despojado a otras iglesias para darles a ellos. Es un genio del mal. Es el maestro de los mercaderes de la fe.) 10 Es tan cierto que la verdad de Cristo está en mí, como lo es que nadie en las regiones de Acaya podrá privarme de este motivo de orgullo. 11 ¿Por qué? ¿Porque no los amo? ¡Dios sabe que sí! (Nada tiene que ver ese supuesto motivo de mal orgullo, la mala maña del orgullo y la soberbia, que Saulo les enseña a sus extraviados seguidores, nada tiene que ver, con que sea cierto que “la verdad de Dios está en Saulo”. Esto lo dice Saulo de sí mismo. Por enésima vez Saulo se predica a sí mismo. No lo está diciendo Jesús de Saulo. Los extraviados seguidores de Saulo, creen ingenuamente las palabras de Saulo sobre sí mismo. Fatal  error anunciado por Jesús, que las gentes le creerían  a cualquiera que viniera en su propio nombre.) 12 Pero seguiré haciendo lo que hago, a fin de quitar todo pretexto a aquellos que, buscando una oportunidad para hacerse iguales a nosotros, se jactan de lo que hacen. (Saulo arrastra en sus querellas humanas, a sus extraviados seguidores, que han copiado durante dos mil años, las malas mañas de su líder, por lo que la iglesia de la gran Babilonia, la que adora como palabras de Dios las falaces enseñanzas del anticristo Saulo, está llena de rencillas y vanidades, en  vez de siervos humildes, como los que seguirían las enseñanzas de Jesús. Se han  extraviado en pos de las “tonterías” humanas de Saulo.)

13 Tales individuos son falsos apóstoles, obreros estafadores, que se disfrazan de apóstoles de Cristo. (Saulo, dando testimonio de sí mismo, el que en verdad está disfrazado de apóstol. Usa su propia identidad, para ahuyentar de la verdad a sus extraviados seguidores, y que no sospechen que Saulo es “el falso apóstol”.) 14 Y no es de extrañar, ya que Satanás mismo se disfraza de ángel de luz. (Aquí Saulo da pautas claras, para entender, que cuando el rayo descendió del Cielo, y le dijo que era Jesús, en verdad era Satanás, disfrazado de ángel de luz. Por esto fue que Jesús dijo, que veía a Satanás descender desde el Cielo como un rayo. Jesús no veía a Satanás ascender del infierno, sino descender desde el Cielo. Esto da pie para entender, que es la voluntad de Dios, el que Satanás se disfrace de Jesús, para poner a prueba a todos los cristianos, sobre la faz de la Tierra, con las falaces enseñanzas del grandioso anticristo Saulo. Esas enseñanzas humanas de Saulo, usurpando el trono de palabras de Dios, son la abominable desolación en el lugar que no debe, son la más dura prueba, a la que han sido sometidos todos los creyentes de Jesús, a ver si niegan a Jesús, para aceptar como de Dios, las enseñanzas humanas de Saulo, el verdadero anticristo.) 15 Por eso no es de sorprenderse que sus servidores se disfracen de servidores de la justicia. Su fin corresponderá con lo que merecen sus acciones. (Saulo da pautas, para entender lo que será su propio fin el día del juicio, y el desafortunado fin de sus extraviados seguidores.)

Los sufrimientos de Pablo
16 Lo repito: Que nadie me tenga por insensato. Pero aun cuando así me consideren, de todos modos recíbanme, para poder jactarme un poco. 17 Al jactarme tan confiadamente, no hablo como quisiera el Señor sino con insensatez. 18 Ya que muchos se ufanan como lo hace el mundo, yo también lo haré. 19 Por ser tan sensatos, ustedes de buena gana aguantan a los insensatos. 20 Aguantan incluso a cualquiera que los esclaviza, o los explota, o se aprovecha de ustedes, o se comporta con altanería, o les da de bofetadas. 21 ¡Para vergüenza mía, confieso que hemos sido demasiado débiles! Si alguien se atreve a dárselas de algo, también yo me atrevo a hacerlo; lo digo como un insensato. (Esto es un verdadero elogio a la necedad. ¿Cuántas tonterías más puede decir Saulo en nombre de Jesús? y sus seguidores, haciéndose semejantes en necedad a él, lo aplauden  y le reciben como palabras de su Dios. Esto es otra gran “tontería”, el más grande altar a la necedad humana. Han caído las naciones presas de las seducciones de un refinado bufón. Este capítulo bien pudiera llamarse “el desvergonzado altar a la tontería humana”. ¿Cómo puede alguien, con cinco dedos de frente, adorar estas bufonadas, como palabras de su propio Dios? Que Dios tan merecido por lo necio, ha recibido y adorado el insensato mundo.)
22 ¿Son ellos hebreos? Pues yo también. ¿Son israelitas? También yo lo soy. ¿Son descendientes de Abraham? Yo también. 23 ¿Son servidores de Cristo? ¡Qué locura! Yo lo soy más que ellos. He trabajado más arduamente, he sido encarcelado más veces, he recibido los azotes más severos, he estado en peligro de muerte repetidas veces. 24 Cinco veces recibí de los judíos los treinta y nueve azotes. 25 Tres veces me golpearon con varas, una vez me apedrearon, tres veces naufragué, y pasé un día y una noche como náufrago en alta mar. 26 Mi vida ha sido un continuo ir y venir de un sitio a otro; en peligros de ríos, peligros de bandidos, peligros de parte de mis compatriotas, peligros a manos de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el campo, peligros en el mar y peligros de parte de falsos hermanos. 27 He pasado muchos trabajos y fatigas, y muchas veces me he quedado sin dormir; he sufrido hambre y sed, y muchas veces me he quedado en ayunas; he sufrido frío y desnudez. 28 Y como si fuera poco, cada día pesa sobre mí la preocupación por todas las iglesias. 29 ¿Cuando alguien se siente débil, no comparto yo su debilidad? ¿Y cuando a alguien se le hace tropezar, no ardo yo de indignación? 30 Si me veo obligado a jactarme, me jactaré de mi debilidad. (Todo este sartal  de tonterías, en las que Saulo se jacta de sí mismo, en las que Saulo se predica a sí mismo, de manera burda y ramplona, nunca serán la demostración de que el grandioso Saulo es enviado de Dios. Es solo su palabrería, radicalmente opuesta a la sabiduría de Jesús, la cual, sus extraviados seguidores no distinguen de la verdad. Aquí Saulo se ensalza, por lo que será humillado, según Jesús. Aquí Saulo les cobra sus penurias a sus seguidores, para que, por esas supuestas penurias, crean que Jesús lo envió con poder y autoridad, igual a la de los verdaderos doce apóstoles. Saulo, que el que hace tropezar a sus seguidores, para que no se den cuenta, les dice que si alguien los hace tropezar, él arde de indignación. Es un consumado artista del engaño.)
31 El Dios y Padre del Señor Jesús (¡sea por siempre alabado!) sabe que no miento. 32 En Damasco, el gobernador bajo el rey Aretas mandó que se vigilara la ciudad de los damascenos con el fin de arrestarme; 33 pero me bajaron en un canasto por una ventana de la muralla, y así escapé de las manos del gobernador. (Invoca al Padre y no a Jesús, se salta a Jesús, como si lo hubiera enviado el Padre. Todo tratando de dar más autoridad a su ministerio. Sus seguidores están prestos a creerle que no miente en nombre del Padre. Pero solo son palabras de un simple e insignificante ser humano, como cualquiera nosotros, cuyas palabras jamás serán las de un Dios todo poderoso, como sí son las palabras de Jesús. Son los hilos con los que teje un sartal de exageraciones y falacias, para que las ingenuas naciones, crean que sus palabras son de Dios. Y vaya que lo ha conseguido. Miles de millones de almas han perecido, durante veinte largos siglos, en sus invisibles y bien elaboradas redes.)



Capítulo 12

Visión y debilidad de Pablo
(El desvergonzado altar a la tontería humana. Parte 2.)

Me veo obligado a jactarme, aunque nada se gane con ello. (Por nada bueno se ve obligado a jactarse, menos en el cristianismo, donde jactarse es contrario al espíritu de Jesús, contrario a toda humildad predicada por Jesús, y predicada por su verdaderos y únicos doce apóstoles. Saulo sí se veía obligado a jactarse, pero para poder llamar la atención de los cristianos, que estén sin formación espiritual, para atraerlos hacia su soberbia persona; y así extraviarlos de la humildad predicada por Jesús, la cual es imprescindible para entrar en el verdadero reino de los Cielos de Jesús, desde donde Saulo será arrojado a las tinieblas exteriores el día del juicio final, con todo su séquito de extraviados seguidores.) Paso a referirme a las visiones y revelaciones del Señor. Conozco a un seguidor de Cristo que hace catorce años fue llevado al tercer cielo (no sé si en el cuerpo o fuera del cuerpo; Dios lo sabe). Y sé que este hombre (no sé si en el cuerpo o aparte del cuerpo; Dios lo sabe) fue llevado al paraíso y escuchó cosas indecibles que a los humanos no se nos permite expresar. (¿No se dan cuenta que es solo Saulo diciendo que fue al cielo  y descendió del Cielo? ¿No se dan cuenta que está creando la falacia de un tercer Cielo? ¿No se dan cuenta que solo hay un Cielo? Esta falacia le sirve mucho a Saulo, para hacerse semejante a Jesús, delante de sus seguidores, diciendo que ha descendido del Cielo, con palabras de Dios, que solo a él le fueron dadas. Es necesario que el anticristo diga que ha venido del cielo y tiene palabras propias de Dios, que solo él puede saber y decir. Así configuró Saulo el ministerio del que usurpa los atributos de Jesús.) De tal hombre podría hacer alarde; pero de mí no haré alarde sino de mis debilidades. (Juega con sus extraviados seguidores, que le aceptan  de buen  grado, que les hable de dos hombres distintos, que son uno solo. Algo que también es usurpar los atributos de Jesús, para desviar, a algunos miles de millones de seguidores de Jesús, hacia las enseñanzas humanas y finitas del grandioso Saulo.) Sin embargo, no sería insensato si decidiera jactarme, porque estaría diciendo la verdad. Pero no lo hago, para que nadie suponga que soy más de lo que aparento o de lo que digo. (Les dice que es cristiano jactarse, que es cristiano envanecerse, que es cristiano  dar testimonio de sí mismo. Les dice que no se jacta, pero sí se jacta de indemostradas revelaciones, para que crean que él es aquel grandioso enviado de Dios. Se los dice, para que si crean sus ingenuos seguidores, que Saulo es más grande que cualquiera de los doce apóstoles verdaderos, a los que él alude despectivamente llamándolos “súper apóstoles”. Sus extraviados seguidores, como ovejitas al matadero, se dejan llevar, y le creen todas estas “tonterías”, que dice en nombre de la palabra de Dios.)
Para evitar que me volviera presumido por estas sublimes revelaciones, (¿Cómo puede ser alguien, en nombre de Jesús, tan vanidoso, tan presuntuoso, tan ajeno a la sabiduría celestial, y como pueden sus seguidores, ser tan ingenuos, que creen que Saulo no está presumiendo, de unas supuestas revelaciones que solo él dice haber recibido? Realmente Saulo presume de esas indemostradas revelaciones ¿Por qué Saulo presuma de esas supuestas revelaciones, de las que solo él habla, entonces le creen que si son reales? Saulo es el maestro de la falacia por excelencia.) una espina me fue clavada en el cuerpo, es decir, un mensajero de Satanás, para que me atormentara. Tres veces le rogué al Señor que me la quitara; pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad.» Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo. 10 Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. (Cuando habla de un mensajero de Satanás, habla de sí mismo, y lo hace para enceguecer las mentes de sus ingenuos seguidores, para que precisamente, no se den cuenta que Saulo es el más grande mensajero de Satanás. No ven que Saulo es el hijo primogénito del diablo, enviado a usurpar, en las mentes de los cristianos que estaban destinados a la perdición, el lugar de Jesús, el hijo unigénito de Dios. Esas frases de Saulo también son un montaje, para que sus seguidores le crean que el poder de Cristo reside en él. Le creen que Saulo habla de tú a tú con Jesús, todo porque Saulo lo dice, no porque el Señor lo diga. También le creen a Saulo que sea enviado directo de Dios, porque hace alarde de sus debilidades. Estos alardes nunca serán palabras de Dios. Todas esas, solo son tonterías humanas, nada más y nada menos. Saulo les hace creer a sus ingenuos seguidores, que esos alardeados pequeños sufrimientos, son la demostración de que Saulo si es un enviado de Dios, con la misma autoridad de Jesús, para dictar palabras de Dios. Y vaya que le han  creído.)

Preocupación de Pablo por los corintios

11 Me he portado como un insensato, pero ustedes me han obligado a ello.  Ustedes debían haberme elogiado, pues de ningún modo soy inferior a los «súper apóstoles», aunque yo no soy nada.  (Les dice que ellos tienen la culpa de que él sea un necio. Los regaña porque no le dan el honor de los doce apóstoles. Con lo que les va tejiendo la falacia, que él es un verdadero apóstol, cuando en verdad es un impostor. Vuelve y los engaña con tonterías que nada tienen de palabras de Dios, y lo peor es que de esas tonterías se alimentan las almas de sus seguidores. Por estas tonterías, la iglesia de la gran babilonia, la que adora como de Dios, las enseñanzas humanas del grandioso anticristo Saulo, luego de dos mil años, está corrompida de afán de riquezas, y contaminada todo de tipo de pecados, placeres y jactancias, no es por ninguna otra causa. Estas necedades del grandioso Saulo, contra dicen las enseñanzas de Jesús, según las cuales, el que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado. Los infecta con el virus espiritual de buscar el elogio de los hombres, de desear ser importantes en medio de los hermanos, dejando de lado lo que pueda decir Jesús de ellos.) 12 Las marcas distintivas de un apóstol, tales como señales, prodigios y milagros, se dieron constantemente entre ustedes. (Aquí está creando Saulo, otra de sus más importantes falacias, puesto que no necesariamente esas son las marcas distintivas de un apóstol. Solo hay doce apóstoles verdaderos, y en verdad presentaron, señales, prodigios y milagros. Pero Jesús enseñó que todo aquel que crea en sus enseñanzas sagradas y le siga, hará señales, prodigios y milagros, hasta más que el mismo Jesús. Saulo es falaz al tratar de decir, que todo el que presente señales, prodigios y milagros, entonces es apóstol. Aquí trata de romper el número cerrado, de los doce apóstoles verdaderos de Jesús, los doce cimientos del muro de la nueva Jerusalén, las doce piedras del efod del sumo sacerdote Jesús. Saulo trata de crear en las mentes de sus extraviados seguidores la falacia de los muchos apóstoles, aparte de esos doce, a los que llama despectivamente súper apóstoles. Dos mil años después, halla uno la faz de la tierra, infestada de supuestos “apóstoles” debido a que se guían por las falacias del anticristo.)   13 ¿En qué fueron ustedes inferiores a las demás iglesias? (Está sembrando en ellos el afán de sobresalir y de compararse con los demás hombres, está sembrando espíritus que los destruyen como los cristianos que deberían ser. Los infecta con espíritus de orgullo, de soberbia, de afirmarse a sí mismo, espíritus de ego, cómo supremo ególatra que es Saulo.)  Pues sólo en que yo mismo nunca les fui una carga. ¡Perdónenme si los ofendo 14 Miren que por tercera vez estoy listo para visitarlos, y no les seré una carga, pues no me interesa lo que ustedes tienen sino lo que ustedes son. Después de todo, no son los hijos los que deben ahorrar para los padres, sino los padres para los hijos. 15 Así que de buena gana gastaré todo lo que tengo, y hasta yo mismo me desgastaré del todo por ustedes. Si los amo hasta el extremo, ¿me amarán menos? 16 En todo caso, no les he sido una carga! (Y en verdad los ofende, y de paso, les cobra su estadía y los humilla. Que cruel. Estas nunca serán palabras de Dios.) ¿Es que, como soy tan astuto, les tendí una trampa para estafarlos?  17 ¿Acaso los exploté por medio de alguno de mis enviados? 18 Le rogué a Tito que fuera a verlos y con él envié al hermano. ¿Acaso se aprovechó Tito de ustedes? ¿No procedimos los dos con el mismo espíritu y seguimos el mismo camino? (Saulo termina hablando de lo suyo propio. De la abundancia de su corazón, hablan sus propias palabras. Es el más astuto de todos los astutos, y les está tendiendo una trampa para estafarlos, en el espíritu, pero les habla de estafa en bienes materiales, para crear en ellos la confianza que Saulo no los va a estafar. Sus seguidores ni se dan cuenta, puesto que dan por hecho que las palabras que están leyendo, aunque están llenas de tonterías y falacias, las cuales no ven, son las sagradas, elevadísimas, profundas y trascendentales palabras de su Dios, alguien a la misma altura de Jesús. Son unos ingenuos y en la justicia de Dios, obtienen el extravío que les avisó Jesús que tendrían.)
19 ¿Todo este tiempo han venido pensando que nos estábamos justificando ante ustedes? ¡Más bien, hemos estado hablando delante de Dios en Cristo! Todo lo que hacemos, queridos hermanos, es para su edificación. (Y en realidad se la pasa justificándose a sí mismo, dando testimonio de sí mismo, predicándose a sí mismo, a lo largo de todas sus cartas. Es que tiene que hacerlo, para poder usurpar el puesto del Mesías en los corazones de sus ingenuos seguidores. Vuelve y afirma que a ellos les habla delante de Dios en Cristo. Obviamente tiene que afirmarlo para que le cran sus seguidores, pero Cristo no lo dice de Saulo, sino que Saulo lo  dice de sí mismo. La tercera frase también  es testimonio falso de sí mismo, porque no los está edificando en Cristo, sino en el anticristo. Sus seguidores no lo ven.)  20 En realidad, me temo que cuando vaya a verlos no los encuentre como quisiera, (Aquí les crea una falacia que él, Saulo es su jefe, su superior y los va a juzgar cuando vaya donde ellos.)  ni ustedes me encuentren a mí como quisieran. (Aquí les crea la otra falacia; que ellos no lo  están viendo como su superior, como su  guía.)  Temo que haya peleas, celos, arrebatos de ira, rivalidades, calumnias, chismes, insultos y alborotos. 21 Temo que, al volver a visitarlos, mi Dios me humille delante de ustedes, y que yo tenga que llorar por muchos que han pecado desde hace algún tiempo pero no se han arrepentido de la impureza, de la inmoralidad sexual y de los vicios a que se han entregado. (Aquí los juzga antes de ir donde ellos, para enseñorearse de ellos, para ejercerles poder y autoridad de juzgar, la cual  en verdad no tiene, pero sus seguidores le conceden.)



Capítulo 12

Visión y debilidad de Pablo
(El desvergonzado altar a la tontería humana. Parte 2.)

Me veo obligado a jactarme, aunque nada se gane con ello. (Por nada bueno se ve obligado a jactarse, menos en el cristianismo, donde jactarse es contrario al espíritu de Jesús, contrario a toda humildad predicada por Jesús, y predicada por su verdaderos y únicos doce apóstoles. Saulo sí se veía obligado a jactarse, pero para poder llamar la atención de los cristianos, que estén sin formación espiritual, para atraerlos hacia su soberbia persona; y así extraviarlos de la humildad predicada por Jesús, la cual es imprescindible para entrar en el verdadero reino de los Cielos de Jesús, desde donde Saulo será arrojado a las tinieblas exteriores el día del juicio final, con todo su séquito de extraviados seguidores.) Paso a referirme a las visiones y revelaciones del Señor. Conozco a un seguidor de Cristo que hace catorce años fue llevado al tercer cielo (no sé si en el cuerpo o fuera del cuerpo; Dios lo sabe). Y sé que este hombre (no sé si en el cuerpo o aparte del cuerpo; Dios lo sabe) fue llevado al paraíso y escuchó cosas indecibles que a los humanos no se nos permite expresar. (¿No se dan cuenta que es solo Saulo diciendo que fue al cielo  y descendió del Cielo? ¿No se dan cuenta que está creando la falacia de un tercer Cielo? ¿No se dan cuenta que solo hay un Cielo? Esta falacia le sirve mucho a Saulo, para hacerse semejante a Jesús, delante de sus seguidores, diciendo que ha descendido del Cielo, con palabras de Dios, que solo a él le fueron dadas. Es necesario que el anticristo diga que ha venido del cielo y tiene palabras propias de Dios, que solo él puede saber y decir. Así configuró Saulo el ministerio del que usurpa los atributos de Jesús.) De tal hombre podría hacer alarde; pero de mí no haré alarde sino de mis debilidades. (Juega con sus extraviados seguidores, que le aceptan  de buen  grado, que les hable de dos hombres distintos, que son uno solo. Algo que también es usurpar los atributos de Jesús, para desviar, a algunos miles de millones de seguidores de Jesús, hacia las enseñanzas humanas y finitas del grandioso Saulo.) Sin embargo, no sería insensato si decidiera jactarme, porque estaría diciendo la verdad. Pero no lo hago, para que nadie suponga que soy más de lo que aparento o de lo que digo. (Les dice que es cristiano jactarse, que es cristiano envanecerse, que es cristiano  dar testimonio de sí mismo. Les dice que no se jacta, pero sí se jacta de indemostradas revelaciones, para que crean que él es aquel grandioso enviado de Dios. Se los dice, para que si crean sus ingenuos seguidores, que Saulo es más grande que cualquiera de los doce apóstoles verdaderos, a los que él alude despectivamente llamándolos “súper apóstoles”. Sus extraviados seguidores, como ovejitas al matadero, se dejan llevar, y le creen todas estas “tonterías”, que dice en nombre de la palabra de Dios.)
Para evitar que me volviera presumido por estas sublimes revelaciones, (¿Cómo puede ser alguien, en nombre de Jesús, tan vanidoso, tan presuntuoso, tan ajeno a la sabiduría celestial, y como pueden sus seguidores, ser tan ingenuos, que creen que Saulo no está presumiendo, de unas supuestas revelaciones que solo él dice haber recibido? Realmente Saulo presume de esas indemostradas revelaciones ¿Por qué Saulo presuma de esas supuestas revelaciones, de las que solo él habla, entonces le creen que si son reales? Saulo es el maestro de la falacia por excelencia.) una espina me fue clavada en el cuerpo, es decir, un mensajero de Satanás, para que me atormentara. Tres veces le rogué al Señor que me la quitara; pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad.» Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo. 10 Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. (Cuando habla de un mensajero de Satanás, habla de sí mismo, y lo hace para enceguecer las mentes de sus ingenuos seguidores, para que precisamente, no se den cuenta que Saulo es el más grande mensajero de Satanás. No ven que Saulo es el hijo primogénito del diablo, enviado a usurpar, en las mentes de los cristianos que estaban destinados a la perdición, el lugar de Jesús, el hijo unigénito de Dios. Esas frases de Saulo también son un montaje, para que sus seguidores le crean que el poder de Cristo reside en él. Le creen que Saulo habla de tú a tú con Jesús, todo porque Saulo lo dice, no porque el Señor lo diga. También le creen a Saulo que sea enviado directo de Dios, porque hace alarde de sus debilidades. Estos alardes nunca serán palabras de Dios. Todas esas, solo son tonterías humanas, nada más y nada menos. Saulo les hace creer a sus ingenuos seguidores, que esos alardeados pequeños sufrimientos, son la demostración de que Saulo si es un enviado de Dios, con la misma autoridad de Jesús, para dictar palabras de Dios. Y vaya que le han  creído.)

Preocupación de Pablo por los corintios

11 Me he portado como un insensato, pero ustedes me han obligado a ello.  Ustedes debían haberme elogiado, pues de ningún modo soy inferior a los «súper apóstoles», aunque yo no soy nada.  (Les dice que ellos tienen la culpa de que él sea un necio. Los regaña porque no le dan el honor de los doce apóstoles. Con lo que les va tejiendo la falacia, que él es un verdadero apóstol, cuando en verdad es un impostor. Vuelve y los engaña con tonterías que nada tienen de palabras de Dios, y lo peor es que de esas tonterías se alimentan las almas de sus seguidores. Por estas tonterías, la iglesia de la gran babilonia, la que adora como de Dios, las enseñanzas humanas del grandioso anticristo Saulo, luego de dos mil años, está corrompida de afán de riquezas, y contaminada todo de tipo de pecados, placeres y jactancias, no es por ninguna otra causa. Estas necedades del grandioso Saulo, contra dicen las enseñanzas de Jesús, según las cuales, el que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado. Los infecta con el virus espiritual de buscar el elogio de los hombres, de desear ser importantes en medio de los hermanos, dejando de lado lo que pueda decir Jesús de ellos.) 12 Las marcas distintivas de un apóstol, tales como señales, prodigios y milagros, se dieron constantemente entre ustedes. (Aquí está creando Saulo, otra de sus más importantes falacias, puesto que no necesariamente esas son las marcas distintivas de un apóstol. Solo hay doce apóstoles verdaderos, y en verdad presentaron, señales, prodigios y milagros. Pero Jesús enseñó que todo aquel que crea en sus enseñanzas sagradas y le siga, hará señales, prodigios y milagros, hasta más que el mismo Jesús. Saulo es falaz al tratar de decir, que todo el que presente señales, prodigios y milagros, entonces es apóstol. Aquí trata de romper el número cerrado, de los doce apóstoles verdaderos de Jesús, los doce cimientos del muro de la nueva Jerusalén, las doce piedras del efod del sumo sacerdote Jesús. Saulo trata de crear en las mentes de sus extraviados seguidores la falacia de los muchos apóstoles, aparte de esos doce, a los que llama despectivamente súper apóstoles. Dos mil años después, halla uno la faz de la tierra, infestada de supuestos “apóstoles” debido a que se guían por las falacias del anticristo.)   13 ¿En qué fueron ustedes inferiores a las demás iglesias? (Está sembrando en ellos el afán de sobresalir y de compararse con los demás hombres, está sembrando espíritus que los destruyen como los cristianos que deberían ser. Los infecta con espíritus de orgullo, de soberbia, de afirmarse a sí mismo, espíritus de ego, cómo supremo ególatra que es Saulo.)  Pues sólo en que yo mismo nunca les fui una carga. ¡Perdónenme si los ofendo 14 Miren que por tercera vez estoy listo para visitarlos, y no les seré una carga, pues no me interesa lo que ustedes tienen sino lo que ustedes son. Después de todo, no son los hijos los que deben ahorrar para los padres, sino los padres para los hijos. 15 Así que de buena gana gastaré todo lo que tengo, y hasta yo mismo me desgastaré del todo por ustedes. Si los amo hasta el extremo, ¿me amarán menos? 16 En todo caso, no les he sido una carga! (Y en verdad los ofende, y de paso, les cobra su estadía y los humilla. Que cruel. Estas nunca serán palabras de Dios.) ¿Es que, como soy tan astuto, les tendí una trampa para estafarlos?  17 ¿Acaso los exploté por medio de alguno de mis enviados? 18 Le rogué a Tito que fuera a verlos y con él envié al hermano. ¿Acaso se aprovechó Tito de ustedes? ¿No procedimos los dos con el mismo espíritu y seguimos el mismo camino? (Saulo termina hablando de lo suyo propio. De la abundancia de su corazón, hablan sus propias palabras. Es el más astuto de todos los astutos, y les está tendiendo una trampa para estafarlos, en el espíritu, pero les habla de estafa en bienes materiales, para crear en ellos la confianza que Saulo no los va a estafar. Sus seguidores ni se dan cuenta, puesto que dan por hecho que las palabras que están leyendo, aunque están llenas de tonterías y falacias, las cuales no ven, son las sagradas, elevadísimas, profundas y trascendentales palabras de su Dios, alguien a la misma altura de Jesús. Son unos ingenuos y en la justicia de Dios, obtienen el extravío que les avisó Jesús que tendrían.)
19 ¿Todo este tiempo han venido pensando que nos estábamos justificando ante ustedes? ¡Más bien, hemos estado hablando delante de Dios en Cristo! Todo lo que hacemos, queridos hermanos, es para su edificación. (Y en realidad se la pasa justificándose a sí mismo, dando testimonio de sí mismo, predicándose a sí mismo, a lo largo de todas sus cartas. Es que tiene que hacerlo, para poder usurpar el puesto del Mesías en los corazones de sus ingenuos seguidores. Vuelve y afirma que a ellos les habla delante de Dios en Cristo. Obviamente tiene que afirmarlo para que le cran sus seguidores, pero Cristo no lo dice de Saulo, sino que Saulo lo  dice de sí mismo. La tercera frase también  es testimonio falso de sí mismo, porque no los está edificando en Cristo, sino en el anticristo. Sus seguidores no lo ven.)  20 En realidad, me temo que cuando vaya a verlos no los encuentre como quisiera, (Aquí les crea una falacia que él, Saulo es su jefe, su superior y los va a juzgar cuando vaya donde ellos.)  ni ustedes me encuentren a mí como quisieran. (Aquí les crea la otra falacia; que ellos no lo  están viendo como su superior, como su  guía.)  Temo que haya peleas, celos, arrebatos de ira, rivalidades, calumnias, chismes, insultos y alborotos. 21 Temo que, al volver a visitarlos, mi Dios me humille delante de ustedes, y que yo tenga que llorar por muchos que han pecado desde hace algún tiempo pero no se han arrepentido de la impureza, de la inmoralidad sexual y de los vicios a que se han entregado. (Aquí los juzga antes de ir donde ellos, para enseñorearse de ellos, para ejercerles poder y autoridad de juzgar, la cual  en verdad no tiene, pero sus seguidores le conceden.)



Capítulo 13

Advertencias finales

Ésta será la tercera vez que los visito. «Todo asunto se resolverá mediante el testimonio de dos o tres testigos.» (Sigue Saulo escribiéndoles tonterías, que sus seguidores toman, como las más serias y elevadas palabras de “su” Dios. Esta frase aquí nada tiene que ver, pero Saulo les da a comer de esta basura y así se forman los monstruos intelectuales, que habitan las cavernas espirituales de la gran Babilonia, la que adora estas tonterías, de un humano impostor, como palabras iguales a las de Jesús. Que grave error los ha llevado a perder la vida infinita, sin darse cuenta.)  2 Cuando estuve con ustedes por segunda vez les advertí, y ahora que estoy ausente se lo repito: Cuando vuelva a verlos, no seré indulgente con los que antes pecaron ni con ningún otro, ya que están exigiendo una prueba de que Cristo habla por medio de mí. Él no se muestra débil en su trato con ustedes, sino que ejerce su poder entre ustedes. Es cierto que fue crucificado en debilidad, pero ahora vive por el poder de Dios. De igual manera, nosotros participamos de su debilidad, pero por el poder de Dios viviremos con Cristo para ustedes. (Saulo Pretende que le crean que Cristo habla por medio de él. Nada más y nada menos. Con razón algunos se oponían  a semejante despropósito. Los ingenuos seguidores de Saulo no se cuestionan que esta afirmación es una suplantación de la persona de Cristo. Además los amenaza en nombre de Cristo. Los subyuga con amenazas de juzgar y ser muy duro con ellos cuando vaya. Si Cristo hablara por medio de Saulo, entonces Saulo sería, nada más y nada menos, que el mismísimo espíritu Santo en persona. Algo a toda luz imposible, pero el atrevido Saulo lo está diciendo en sus cartas, y sus seguidores no lo ven como un impostor.)  
Examínense para ver si están en la fe; pruébense a sí mismos. ¿No se dan cuenta de que Cristo Jesús está en ustedes? (Saulo los induce a creer que si reciben sus enseñanzas humanas como palabras de Dios, entonces sí están en la fe y Cristo  está en ellos. Cristo Jesús estaría en ellos, solo en el caso que las enseñanzas de Cristo Jesús estuvieran en sus mentes y en sus corazones. Pero si las enseñanzas del grandioso anticristo Saulo, son las que están en las mentes y en los corazones de los cristianos, Cristo Jesús no vive en ellos. Las palabras que Jesús nos ha hablado son espíritu  y son vida. Las enseñanzas de Saulo no son iguales a las de Cristo Jesús. No se dan cuenta sus ingenuos seguidores. Pruébense si  están en la fe solo si las enseñanzas de Jesús, las delos cuatro evangelios, son las que dirigen sus pensamientos. Si otras enseñanzas dirigen sus pensamientos, no está Cristo Jesús en sus personas. Aunque lo diga mil veces Saulo, es una falacia.)  ¡A menos que fracasen en la prueba! Espero que reconozcan que nosotros no hemos fracasado. Pedimos a Dios que no hagan nada malo, no para demostrar mi éxito, sino para que hagan lo bueno, aunque parezca que nosotros hemos fracasado. Pues nada podemos hacer contra la verdad, sino a favor de la verdad. (Cómo es de ególatra el grandioso Saulo. Es capaz de hablarles de su éxito personal. Si eres siervo verdadero de Cristo, todo es de Cristo, nunca será algo un éxito tuyo, sino de Él. Con estas tonterías induce a sus seguidores de todos los tiempos, a buscar gloria propia, tomándola de la gloria de Jesús. Con cuánta razón se refería Jesús a Saulo  y sus seguidores, cuando  decía que el que de sí mismo da testimonio busca su propia gloria y no es veraz. Esa frase del Mesías le queda justa a Saulo. Qué gran artista del engaño los ha cautivado y ha asesinado sus almas que eran eternas.) De hecho, nos alegramos cuando nosotros somos débiles y ustedes fuertes; y oramos a Dios para que los restaure plenamente. 10 Por eso les escribo todo esto en mi ausencia, para que cuando vaya no tenga que ser severo en el uso de mi autoridad, la cual el Señor me ha dado para edificación y no para destrucción. (Saulo vuelve y les induce a creer que él tiene verdadera autoridad en Cristo, dada directamente por Cristo. Solo son las palabras de Saulo, pero no son palabras de Jesús, ni son palabras del Padre. Para que sus ingenuos seguidores le crean aún más, les amenaza de nuevo con ser muy severo con ellos, que serían entonces sus esclavos, no sus discípulos, pero al final les confunde más, diciéndoles que no los va a destruir, cuando en realidad ha asesinado las almas eternas de todos sus seguidores. En silencio, sin que se den  cuenta y sin derramamiento de sangre. Los extraviados no fueron extraviados por Saulo, sino que ellos se extraviaron. La culpa ha sido de los seguidores, que se extraviaron de las enseñanzas de Jesús, con las enseñanzas humanas de Saulo. Cada uno tiene lo suyo propio.)

Saludos finales
11 En fin, hermanos, alégrense, busquen su restauración, hagan caso de mi exhortación, sean de un mismo sentir, vivan en paz. Y el Dios de amor y de paz estará con ustedes. (Saulo les está diciendo que si le hacen caso a sus enseñanzas, que si son de un mismo sentir en las enseñanzas de Saulo, obviamente, entonces el Dios de paz estará con ellos. Esto es apoderarse de la cátedra de Jesús, usurpar su  lugar, su autoridad, su trono, es enaltecer las enseñanzas de Saulo a la misma altura de las de Jesús.) 12 Salúdense unos a otros con un beso santo. 13 Todos los santos les mandan saludos. (Aquí Saulo se cree el portavoz y el representante de todos los santos. Sus extraviados seguidores le creen sin pensar.) 14 Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes. (Aquí Saulo les dice a sus seguidores que es el representante de la trinidad, nada más y nada menos, es algo atrevido, pero sin estas falacias no se constituiría su ministerio extraviador.)